Peugeot 206 5p XS 110 · 109 CV (2005-2006)

1998
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

109CV

Par

147Nm

Consumo

6.7l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

9.7s

Vel. Máx.

196km/h

Peso

1102kg

Precio

12,420

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

245 L

Depósito

50 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo147 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero245 L

Análisis detallado del Peugeot 206 5p XS 110 · 109 CV (2005-2006)

Descripción general

El Peugeot 206 5p XS 110, un modelo que marcó una época entre 2005 y 2006, se presenta como un compacto ágil y con un toque deportivo. Con su motor de gasolina de 1.6 litros y 109 CV, este vehículo de cinco puertas prometía una experiencia de conducción dinámica y divertida, ideal para quienes buscaban un coche urbano con chispa.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 206 5p XS 110, la sensación de agilidad es inmediata. Su motor de 109 CV, combinado con una caja de cambios manual de 5 velocidades, ofrece una respuesta viva y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.7 segundos, lo que lo hacía muy competente en su segmento. La dirección, aunque no excesivamente comunicativa, permitía un control preciso, y la suspensión, con un tarado ligeramente firme, invitaba a disfrutar de las curvas. En ciudad, su tamaño compacto facilitaba las maniobras, mientras que en carretera, mantenía un aplomo sorprendente para su categoría, aunque el ruido del motor podía ser perceptible a altas revoluciones. El consumo combinado de 6.7 l/100km era razonable para la época, equilibrando prestaciones y eficiencia.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 es icónico y atemporal. Sus líneas suaves y redondeadas, con los característicos faros delanteros en forma de lágrima y la parrilla sonriente, le otorgaban una personalidad inconfundible. La versión de 5 puertas mantenía la esencia deportiva del modelo, añadiendo practicidad para el día a día. En el interior, el habitáculo era funcional y acogedor, con un salpicadero de diseño sencillo pero efectivo. Los asientos ofrecían un buen soporte lateral, y la calidad de los materiales, aunque no premium, era adecuada para su segmento. A pesar de su tamaño compacto, el espacio interior era suficiente para cuatro ocupantes, y el maletero de 245 litros, aunque no era el más grande, cumplía con las necesidades básicas.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 206 5p XS 110, como buen representante de su época, se centraba en lo esencial. Contaba con un motor de inyección indirecta de gasolina, un sistema probado y fiable. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, ofreciendo un control directo sobre la potencia. En cuanto a seguridad, incorporaba frenos de disco ventilados delanteros y tambores traseros, junto con estabilizadoras en ambos ejes para mejorar la estabilidad. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporcionaba una sensación de conexión con la carretera. No esperábamos grandes pantallas táctiles o asistentes de conducción avanzados, sino una mecánica sólida y eficaz.

Competencia

En su momento, el Peugeot 206 5p XS 110 se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos deportivos. Sus principales rivales incluían modelos como el Renault Clio, el Ford Fiesta, el Opel Corsa y el Volkswagen Polo. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el 206 destacaba por su diseño carismático, su agilidad en carretera y un equilibrio general que lo hacía muy atractivo para un público joven y dinámico. Su motor de 109 CV lo situaba en una posición ventajosa frente a versiones menos potentes de sus competidores, ofreciendo un rendimiento superior a un precio competitivo.

Conclusión

El Peugeot 206 5p XS 110 fue un coche que supo conquistar corazones. Su combinación de un diseño atractivo, un motor enérgico y un comportamiento dinámico lo convirtieron en una opción muy popular. Era un coche que invitaba a la conducción, con una personalidad propia que lo diferenciaba de la competencia. Aunque no era el más espacioso ni el más tecnológico, supo ofrecer una experiencia de conducción gratificante y un estilo inconfundible. Un clásico moderno que aún hoy evoca nostalgia y buenos recuerdos.