Peugeot 206 5p XT 90 · 88 CV (2000)

1998
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

88CV

Par

135Nm

Consumo

7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.7s

Vel. Máx.

185km/h

Peso

1025kg

Precio

11,377

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

245 L

Depósito

50 L

Potencia

65 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima88 CV / 65 kW
Par máximo135 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero245 L

Análisis detallado del Peugeot 206 5p XT 90 · 88 CV (2000)

Descripción general

El Peugeot 206, en su versión de 1998 con carrocería de 5 puertas y acabado XT, se presentó como una propuesta fresca y juvenil en el segmento de los utilitarios. Con un motor de gasolina de 1.6 litros y 88 CV, este modelo buscaba conquistar a un público que valoraba la agilidad urbana y un diseño distintivo. Su precio de 11.377 euros lo posicionaba como una opción atractiva y accesible para la época, prometiendo una experiencia de conducción equilibrada y un estilo que marcaría tendencia.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 206 1.6 Gasolina de 88 CV, la sensación predominante es la de agilidad y ligereza. Sus 1025 kg de peso se mueven con soltura gracias a un motor que, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 135 Nm de par a unas bajas 3000 rpm, lo que se traduce en una respuesta vivaz en ciudad. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece un tacto directo que invita a enlazar curvas con confianza. La suspensión McPherson delantera y el eje trasero con barra estabilizadora contribuyen a un comportamiento dinámico y divertido, sin sacrificar un confort aceptable para el día a día. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y permite exprimir el motor, alcanzando los 185 km/h de velocidad máxima y acelerando de 0 a 100 km/h en 11.7 segundos. El consumo combinado de 7 l/100km es razonable para la época, haciendo de este 206 un compañero fiel tanto en trayectos urbanos como en alguna escapada por carretera.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes y un factor clave en su éxito. Sus líneas redondeadas y fluidas, con unos faros delanteros grandes y expresivos, le otorgaban una personalidad inconfundible y un aire moderno que lo diferenciaba de sus competidores. La versión de 5 puertas mantenía la armonía estética, integrando las puertas traseras de forma elegante. El interior, aunque funcional, presentaba un salpicadero de diseño agradable y una buena ergonomía, con los mandos principales al alcance del conductor. Los materiales, si bien no eran de lujo, transmitían una sensación de solidez y durabilidad. En definitiva, el 206 era un coche que entraba por los ojos y que, a pesar de su tamaño compacto, ofrecía una imagen robusta y atractiva.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 206 de 1998 ofrecía lo esperable para un utilitario de su segmento y época. Su motor de 1.6 litros con inyección indirecta y 88 CV era una mecánica probada y eficiente, con culata de aluminio y bloque de hierro, que garantizaba un buen rendimiento y fiabilidad. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, ofreciendo un control directo sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y tambores traseros, una configuración común que proporcionaba una frenada adecuada. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, era precisa. En el interior, la tecnología se centraba en la funcionalidad, con un cuadro de instrumentos claro y un sistema de audio básico pero efectivo. No incorporaba elementos como el Stop&Start, pero su sencillez mecánica era parte de su encanto y facilidad de mantenimiento.

Competencia

En el competitivo segmento de los utilitarios de finales de los 90, el Peugeot 206 se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta o el Opel Corsa eran sus principales contendientes. El 206 se diferenciaba por su diseño más atrevido y juvenil, que lo hacía destacar en la carretera. En cuanto a prestaciones, su motor de 88 CV lo situaba en un punto intermedio, ofreciendo un buen equilibrio entre rendimiento y consumo frente a versiones equivalentes de sus competidores. Su comportamiento dinámico y su agilidad eran también puntos a su favor, atrayendo a aquellos que buscaban un coche divertido de conducir. La relación calidad-precio, con un coste de 11.377 euros, lo hacía una opción muy atractiva en el mercado.

Conclusión

El Peugeot 206 5p XT 90 de 1998 fue un coche que dejó una huella imborrable en el segmento de los utilitarios. Su diseño carismático, su comportamiento dinámico y su equilibrio general lo convirtieron en un éxito de ventas y en un referente para su época. Ofrecía una experiencia de conducción divertida y ágil, ideal para la ciudad, pero también capaz de afrontar trayectos más largos con solvencia. Su motor de 88 CV, aunque no era el más potente, se mostraba voluntarioso y eficiente. A pesar de la sencillez de su equipamiento tecnológico, su fiabilidad mecánica y su atractivo estético lo hicieron un coche muy querido y valorado. El 206 no solo fue un medio de transporte, sino un compañero de aventuras para muchos, un coche que transmitía emoción y personalidad en cada viaje.