Peugeot 206 Coupé Cabrio Quiksilver 1.6 Aut. · 109 CV (2004-2006)

2001
Gasolina
FWD
Automático 4v
Peugeot 206 - Vista 1
Peugeot 206 - Vista 2
Peugeot 206 - Vista 3
Peugeot 206 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 206

Potencia

109CV

Par

147Nm

Consumo

7.5l/100

Emisiones

179g/km

0-100 km/h

12.5s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1177kg

Precio

20,420

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

410 L

Depósito

50 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo147 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero410 L

Análisis detallado del Peugeot 206 Coupé Cabrio Quiksilver 1.6 Aut. · 109 CV (2004-2006)

Descripción general

El Peugeot 206 Coupé Cabrio Quiksilver 1.6 Automático, fabricado entre 2004 y 2006, es un vehículo que evoca la libertad y el estilo de vida desenfadado. Con su techo retráctil, este modelo prometía la versatilidad de un coupé y la emoción de un cabriolet en un solo coche, ideal para quienes buscaban disfrutar del sol y el viento sin renunciar a la comodidad.

Experiencia de conducción

Conducir el 206 CC Quiksilver es una experiencia que combina la agilidad de un coche compacto con el placer de un descapotable. Su motor de 1.6 litros y 109 CV, acoplado a una transmisión automática de 4 velocidades, ofrece una respuesta suave y suficiente para el día a día. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.5 segundos y una velocidad máxima de 188 km/h no lo convierten en un deportivo, pero sí en un compañero agradable para paseos urbanos y escapadas por carretera. La sensación de libertad al descapotar el techo es inigualable, transformando cada viaje en una pequeña aventura.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 206 Coupé Cabrio es, sin duda, su punto más distintivo. Con una longitud de 3835 mm, una anchura de 1673 mm y una altura de 1373 mm, sus proporciones son compactas y atractivas. La línea del techo, tanto en su configuración coupé como cabrio, está bien integrada, y el mecanismo de plegado del techo rígido es una maravilla de la ingeniería para su época. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 185/55 R15 V complementan su estética juvenil y dinámica. El interior, aunque funcional, se siente acogedor y está diseñado para cuatro ocupantes, aunque las plazas traseras son más adecuadas para trayectos cortos o niños. El maletero, con 410 litros en configuración coupé, es sorprendentemente generoso para un coche de su segmento.

Tecnología y características

En el corazón del 206 CC Quiksilver encontramos un motor de gasolina de 1587 cc con 4 cilindros y 16 válvulas, que entrega 109 CV a 5750 rpm y un par motor de 147 Nm a 4000 rpm. La inyección indirecta y una relación de compresión de 11:1 aseguran una combustión eficiente. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no es la más moderna, ofrece una conducción relajada. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 266 mm delante y discos de 247 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La suspensión delantera tipo McPherson y las barras estabilizadoras en ambos ejes contribuyen a un comportamiento dinámico equilibrado.

Competencia

En su momento, el Peugeot 206 CC compitió con otros descapotables compactos como el Opel Tigra TwinTop, el Nissan Micra C+C y el Mitsubishi Colt CZC. Cada uno ofrecía su propia interpretación del concepto coupé-cabrio, pero el 206 CC destacaba por su diseño francés, su practicidad y su precio competitivo de 20.420 euros en su lanzamiento. Su combinación de estilo y funcionalidad lo hizo una opción atractiva para aquellos que buscaban un coche divertido y versátil.

Conclusión

El Peugeot 206 Coupé Cabrio Quiksilver 1.6 Automático es un coche que, a pesar de los años, sigue conservando su encanto. Es un vehículo que invita a disfrutar de la carretera, a sentir el aire en el rostro y a vivir cada trayecto con una sonrisa. Su diseño atemporal, su motor fiable y la versatilidad de su techo retráctil lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un clásico moderno con un toque de diversión. Es un coche que, más allá de sus prestaciones, ofrece una experiencia de conducción emocional y memorable.