Especificaciones y análisis del Peugeot 206
Potencia
109CV
Par
147Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.8s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1115kg
Precio
12,900€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
313 L
50 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 206 SW Quiksilver 110 · 109 CV (2004-2005)
Descripción general
El Peugeot 206 SW Quiksilver 110 de 2002 es un familiar compacto que combina la versatilidad de una carrocería familiar con el espíritu juvenil de la versión Quiksilver. Con su motor de gasolina de 1.6 litros y 109 CV, este modelo ofrecía una opción práctica y con cierto dinamismo para el día a día, destacando por su diseño fresco y su capacidad de adaptación a diferentes necesidades.
Experiencia de conducción
Al volante, el Peugeot 206 SW Quiksilver 110 se siente ágil y fácil de manejar en entornos urbanos, gracias a su tamaño compacto y una dirección que, aunque no es la más comunicativa, cumple su función. El motor de 109 CV ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de las situaciones, permitiendo adelantamientos con cierta soltura y manteniendo cruceros cómodos en carretera. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar demasiado la sensación de control. Es un coche que invita a una conducción relajada pero que no se arruga si se le exige un poco más, transmitiendo una sensación de ligereza y dinamismo.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 206 SW Quiksilver 110 es una de sus grandes bazas. Hereda las líneas juveniles y atractivas del 206 original, pero las adapta a una carrocería familiar de forma muy acertada. La parte trasera se integra de manera fluida, creando un perfil equilibrado y sin las estridencias que a veces presentan los familiares compactos. Los detalles de la versión Quiksilver, como los logotipos específicos y posiblemente algunos elementos estéticos diferenciadores, le otorgan un toque deportivo y aventurero. El interior, aunque funcional, mantiene la estética de la época, con un salpicadero sencillo pero bien organizado y materiales que, sin ser lujosos, cumplen con su cometido. La luminosidad interior es notable, especialmente si cuenta con techo solar, lo que contribuye a una sensación de amplitud.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el Peugeot 206 SW Quiksilver 110 de 2002 se sitúa en el contexto de su época. Su motor de gasolina de 1.6 litros con inyección indirecta y 109 CV es un propulsor probado y fiable, que ofrece un buen rendimiento para su cilindrada. La transmisión manual de 5 velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de conducción directa. En términos de seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos en el trasero, lo que asegura una buena capacidad de frenado. La suspensión McPherson delantera y la barra estabilizadora en ambos ejes son soluciones técnicas eficaces para un coche de su segmento. Aunque no incorpora las últimas innovaciones de conectividad o asistencia a la conducción que vemos hoy, su tecnología mecánica es robusta y funcional.
Competencia
En su momento, el Peugeot 206 SW Quiksilver 110 compitió con otros familiares compactos como el Renault Clio Grandtour, el Skoda Fabia Combi o el SEAT Ibiza SW. Frente a ellos, el 206 SW destacaba por su diseño más emocional y juvenil, así como por un comportamiento dinámico que lo hacía más divertido de conducir. Su motor de 109 CV lo situaba en una posición competitiva en cuanto a prestaciones, mientras que la versión Quiksilver le aportaba un extra de personalidad que lo diferenciaba de sus rivales más sobrios. Ofrecía un equilibrio muy interesante entre espacio, estilo y agilidad.
Conclusión
El Peugeot 206 SW Quiksilver 110 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo práctico, con un toque de estilo y un comportamiento dinámico agradable. Su motor de 109 CV ofrece la potencia necesaria para el día a día y alguna escapada, mientras que su carrocería familiar añade un plus de versatilidad. Es un coche que evoca una época donde la sencillez y la diversión al volante eran prioritarias, sin renunciar a la funcionalidad. Un compañero fiel para la aventura cotidiana.




