Especificaciones y análisis del Peugeot 207
Potencia
92CV
Par
230Nm
Consumo
4.2l/100
Emisiones
110g/km
0-100 km/h
11.9s
Vel. Máx.
183km/h
Peso
1264kg
Precio
14,310€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
270 L
50 L
68 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 207 3p Sport 1.6 HDi 92 FAP · 92 CV (2010-2011)
Descripción general
El Peugeot 207 3p Sport 1.6 HDi 92 FAP de 2009 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de agilidad y eficiencia. Con su motor diésel de 92 CV, promete un equilibrio entre rendimiento y un consumo muy contenido, ideal para el día a día y alguna escapada. Su diseño compacto de tres puertas lo hace perfecto para la ciudad, sin renunciar a un toque deportivo que siempre ha caracterizado a la marca del león.
Experiencia de conducción
Al volante de este 207, la sensación es de control y respuesta. El motor 1.6 HDi, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 92 CV de forma lineal y con un par motor de 230 Nm a 1750 rpm que se siente en cada aceleración, ofreciendo una conducción ágil y divertida. La dirección asistida eléctrica contribuye a una maniobrabilidad excelente en entornos urbanos, mientras que en carretera, su suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto a los neumáticos 195/55 R16, proporcionan un buen agarre y una estabilidad que inspira confianza. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y permite exprimir al máximo las capacidades del motor, haciendo que cada viaje sea una experiencia placentera y eficiente.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 207 3p Sport es inconfundiblemente Peugeot, con líneas fluidas y una estética que combina elegancia y deportividad. Sus 4045 mm de longitud, 1748 mm de anchura y 1472 mm de altura le confieren una presencia compacta pero robusta. La carrocería de tres puertas acentúa su carácter juvenil y dinámico, mientras que los detalles Sport le otorgan un aire más agresivo y atractivo. El interior, aunque funcional, está diseñado para ofrecer comodidad y una buena ergonomía, con un salpicadero bien organizado y materiales que, sin ser lujosos, cumplen su función con creces. Es un coche que, a primera vista, transmite una imagen de solidez y buen gusto.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el Peugeot 207 3p Sport 1.6 HDi 92 FAP de 2009 incorpora elementos que, para su época, eran bastante avanzados. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La dirección asistida eléctrica mejora la experiencia de conducción, haciéndola más suave y precisa. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, su tecnología se centra en ofrecer una mecánica fiable y un comportamiento dinámico que satisfaga al conductor. La presencia de un filtro de partículas (FAP) demuestra su compromiso con la reducción de emisiones, un aspecto importante incluso en aquellos años.
Competencia
En su segmento, el Peugeot 207 3p Sport 1.6 HDi 92 FAP se enfrentaba a duros competidores como el Renault Clio, el Ford Fiesta o el Volkswagen Polo. Cada uno con sus propias virtudes, pero el 207 destacaba por su diseño distintivo, su comportamiento dinámico y la eficiencia de su motor diésel. Ofrecía una alternativa atractiva para aquellos que buscaban un coche compacto con un toque de deportividad y un consumo ajustado, diferenciándose de sus rivales por su personalidad y el placer de conducción que transmitía.
Conclusión
El Peugeot 207 3p Sport 1.6 HDi 92 FAP de 2009 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo compacto, eficiente y con un toque de carácter. Su motor diésel ofrece un consumo combinado de tan solo 4.2 l/100km y unas emisiones de CO2 de 110 g/km, lo que lo convierte en una opción económica y respetuosa con el medio ambiente. Su diseño atemporal y su comportamiento dinámico lo hacen un coche divertido de conducir, tanto en la ciudad como en carretera. Es un compañero fiel que promete seguir dando alegrías a sus propietarios, combinando la practicidad con una experiencia de conducción gratificante.




