Especificaciones y análisis del Peugeot 3008
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
172g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1614kg
Precio
29,950€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
432 L
60 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 3008 Allure 2.0 HDi 160 FAP Aut. · 163 CV (2011-2012)
Descripción general
El Peugeot 3008 de 2009, en su versión Allure 2.0 HDi 160 FAP Aut., se presenta como una propuesta audaz y diferente en el segmento de los crossovers. Con un diseño que rompe moldes y una clara vocación familiar, este modelo buscaba ofrecer una experiencia de conducción elevada y un confort superior, combinando la robustez de un SUV con la versatilidad de un monovolumen. Su motor diésel de 163 CV y su transmisión automática de 6 velocidades prometían un rendimiento equilibrado y una eficiencia notable para la época.
Experiencia de conducción
Al volante del 3008, la sensación es de solidez y aplomo. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, ofreciendo un confort de marcha notable. La dirección electrohidráulica, sensible a la velocidad, proporciona una buena conexión con la carretera, aunque sin la agilidad de un compacto deportivo. El motor 2.0 HDi de 163 CV, con sus 340 Nm de par, empuja con solvencia desde bajas revoluciones, y la caja de cambios automática de convertidor de par de 6 velocidades realiza transiciones suaves y bien escalonadas. Acelera de 0 a 100 km/h en 10.2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 190 km/h, cifras adecuadas para un vehículo de su tamaño y peso. El consumo combinado de 6.6 l/100km es razonable para un diésel de su potencia.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 3008 de 2009 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. Con una estética que mezclaba elementos de SUV, monovolumen y berlina, buscaba crear una categoría propia. Su frontal prominente, con una gran parrilla y faros rasgados, le otorgaba una personalidad fuerte. La línea de cintura ascendente y la zaga elevada contribuían a su imagen robusta. En el interior, el salpicadero estaba orientado al conductor, con una consola central elevada que recordaba a la de un avión, y materiales de buena calidad que transmitían una sensación de robustez y cuidado. Las dimensiones de 4365 mm de largo, 1837 mm de ancho y 1639 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2613 mm, ofrecían un habitáculo espacioso y un maletero de 432 litros, muy versátil para las necesidades familiares.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el 3008 Allure de 2009 incorporaba elementos que buscaban mejorar la experiencia de conducción y el confort. Contaba con un motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, que optimizaba el rendimiento y la eficiencia. La transmisión automática de 6 velocidades con convertidor de par ofrecía una conducción relajada. En cuanto a seguridad, disponía de frenos de disco ventilados de 302 mm delante y discos de 268 mm detrás, y una dirección asistida electrohidráulica sensible a la velocidad. Aunque no contaba con las últimas ayudas a la conducción de hoy en día, ofrecía un equipamiento completo para su segmento y año.
Competencia
En el competitivo segmento de los crossovers y monovolúmenes compactos, el Peugeot 3008 se enfrentaba a rivales como el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan, el Ford Kuga o el Renault Scénic. Cada uno con sus propias fortalezas, el 3008 se diferenciaba por su diseño más atrevido, su enfoque en el confort y su interior de inspiración aeronáutica, buscando un equilibrio entre la versatilidad familiar y una estética más aventurera.
Conclusión
El Peugeot 3008 Allure 2.0 HDi 160 FAP Aut. de 2009 fue un coche que no dejó indiferente a nadie. Su diseño rompedor, su confort de marcha y su motor diésel potente y eficiente lo convirtieron en una opción interesante para aquellos que buscaban un vehículo familiar con un toque distintivo. Aunque su estética pudo generar opiniones divididas, su funcionalidad y su buen comportamiento en carretera lo consolidaron como una alternativa sólida en su segmento, ofreciendo una experiencia de conducción placentera y un habitáculo bien resuelto para el día a día.




