Especificaciones y análisis del Peugeot 3008
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1604kg
Precio
27,980€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
432 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 3008 Sport Pack 2.0 HDI 150 FAP · 150 CV (2009-2010)
Descripción general
El Peugeot 3008 Sport Pack 2.0 HDI 150 FAP de 2009 se presenta como una propuesta audaz y versátil en el segmento de los crossovers. Con su motor diésel de 150 CV, este modelo prometía una combinación de eficiencia y dinamismo, buscando conquistar a aquellos que buscaban algo más que un simple monovolumen o un SUV tradicional. Su llegada al mercado marcó un punto de inflexión para Peugeot, apostando por un diseño innovador y una experiencia de conducción diferenciada.
Experiencia de conducción
Al volante del 3008 Sport Pack, la sensación es de solidez y confort. El motor 2.0 HDI de 150 CV responde con contundencia desde bajas revoluciones, ofreciendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.7 segundos que, si bien no es fulgurante, es más que suficiente para la mayoría de situaciones. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una conducción agradable. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave. La dirección asistida hidráulicamente ofrece un buen tacto, aunque podría ser más directa. En general, transmite una sensación de seguridad y aplomo, ideal para viajes largos y para el día a día en la ciudad.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 3008 de 2009 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y polarizantes. Con una estética que fusionaba elementos de SUV, monovolumen y berlina, buscaba crear una categoría propia. Su frontal robusto, con una gran parrilla y faros alargados, le otorgaba una presencia imponente. La línea de cintura ascendente y la zaga elevada contribuían a una silueta musculosa y original. En el interior, el diseño era igualmente innovador, con un salpicadero envolvente y una consola central elevada que recordaba a la cabina de un avión. Los materiales, aunque no siempre de la más alta calidad, estaban bien ajustados y ofrecían una sensación de robustez. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 235/45 R18 realzaban su carácter deportivo.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el 3008 Sport Pack de 2009 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor 2.0 HDI con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia diésel. Aunque carecía de Start&Stop, su consumo combinado de 5.7 l/100km era competitivo. En el interior, ofrecía un equipamiento completo para la época, incluyendo climatizador bizona, control de crucero y un sistema de infoentretenimiento básico pero funcional. La seguridad activa y pasiva también estaba bien cubierta, con múltiples airbags y sistemas de asistencia a la conducción que contribuían a la tranquilidad de los ocupantes.
Competencia
En el momento de su lanzamiento, el Peugeot 3008 se enfrentaba a una competencia diversa. Entre sus rivales directos se encontraban SUVs compactos como el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan o el Ford Kuga, así como monovolúmenes como el Renault Scénic o el Citroën C4 Picasso. El 3008 buscaba diferenciarse ofreciendo una mezcla única de versatilidad, diseño y una experiencia de conducción más dinámica que la de muchos de sus competidores, posicionándose como una alternativa interesante para aquellos que no querían encasillarse en una única categoría.
Conclusión
El Peugeot 3008 Sport Pack 2.0 HDI 150 FAP de 2009 fue un coche que arriesgó y, en gran medida, acertó. Su diseño atrevido, su motor diésel potente y eficiente, y su interior versátil lo convirtieron en una opción atractiva para familias y conductores que buscaban un vehículo con personalidad. Ofrecía un buen equilibrio entre confort, prestaciones y consumo, y su equipamiento era adecuado para su segmento. Aunque su estética no era del gusto de todos, su propuesta global lo consolidó como un actor relevante en el mercado de los crossovers, dejando una huella importante en la historia de Peugeot.




