Peugeot 306 5p XT 1.6 Aut. · 88 CV (2000-2001)

2000
Gasolina
FWD
Automático 5v
Peugeot 306 - Vista 1
Peugeot 306 - Vista 2
Peugeot 306 - Vista 3
Peugeot 306 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 306

Potencia

88CV

Par

135Nm

Consumo

9.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

14.8s

Vel. Máx.

174km/h

Peso

1190kg

Precio

14,988

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

340 L

Depósito

60 L

Potencia

65 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima88 CV / 65 kW
Par máximo135 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero340 L

Análisis detallado del Peugeot 306 5p XT 1.6 Aut. · 88 CV (2000-2001)

Descripción general

El Peugeot 306 5p XT 1.6 Automático de 2000 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de familiaridad y confort. Con su motor de gasolina de 88 CV y una transmisión automática de 5 velocidades, este modelo se presentaba como una opción práctica y cómoda para el día a día, sin grandes pretensiones deportivas pero con la fiabilidad que se esperaba de la marca en aquella época. Su diseño, aunque discreto, ha envejecido con dignidad, manteniendo una estética agradable y funcional.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 306, la sensación predominante es la de una conducción suave y relajada. El motor de 88 CV, aunque no es un derroche de potencia, cumple con creces para la circulación urbana y las escapadas por carretera, siempre que no se le exijan aceleraciones fulgurantes. La transmisión automática, con sus 5 marchas, contribuye a una experiencia de manejo sin estrés, ideal para quienes buscan comodidad por encima de todo. La suspensión, de tipo McPherson en la parte delantera, absorbe bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un viaje confortable para todos los ocupantes. No es un coche para emociones fuertes, sino para disfrutar del trayecto con tranquilidad.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 306 de 2000 es un reflejo de la estética automovilística de finales de los 90. Sus líneas son suaves y redondeadas, sin aristas pronunciadas, lo que le confiere una apariencia atemporal y poco estridente. La carrocería de 5 puertas enfatiza su carácter práctico y familiar. Aunque no busca la espectacularidad, su diseño es funcional y bien proporcionado, con una parrilla frontal discreta y unos faros que se integran armoniosamente en el conjunto. En el interior, la sobriedad es la nota dominante, con un salpicadero bien organizado y materiales que, sin ser lujosos, transmiten una sensación de durabilidad.

Tecnología y características

En el año 2000, la tecnología del Peugeot 306 se centraba en ofrecer soluciones prácticas y fiables. Su motor de gasolina de 1.6 litros con inyección indirecta y 88 CV, aunque no era de última generación, destacaba por su probada durabilidad. La transmisión automática de 5 velocidades era un elemento de confort importante para la época. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y tambores traseros, una configuración estándar para su segmento. La dirección asistida, aunque no se especifica su tipo, contribuía a una mayor facilidad de manejo. No esperemos grandes pantallas táctiles o sistemas de asistencia a la conducción avanzados, sino una tecnología enfocada en la funcionalidad y la sencillez.

Competencia

En su momento, el Peugeot 306 5p XT 1.6 Automático se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos. Sus principales rivales eran modelos como el Volkswagen Golf, el Renault Mégane, el Ford Focus o el Opel Astra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de diseño, equipamiento o prestaciones. El 306 se posicionaba como una opción equilibrada, destacando por su confort de marcha y su diseño atemporal, aunque quizás no sobresalía en aspectos como la deportividad o la innovación tecnológica frente a algunos de sus competidores más modernos.

Conclusión

El Peugeot 306 5p XT 1.6 Automático de 2000 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de una época en la que la sencillez y la funcionalidad eran valores primordiales. Es un vehículo que ofrece una experiencia de conducción relajada y confortable, ideal para quienes buscan un coche práctico y fiable para el día a día. Su diseño, aunque discreto, ha envejecido con dignidad, y su mecánica, aunque no es un prodigio de potencia, cumple con su cometido. Es un coche que, sin grandes alardes, cumple con lo que promete, ofreciendo un transporte honesto y sin complicaciones.