Peugeot 306 Sedan Boulevard 1.8 16v · 110 CV (2000-2001)

2000
Gasolina
FWD
Manual 5v
Peugeot 306 - Vista 1
Peugeot 306 - Vista 2
Peugeot 306 - Vista 3
Peugeot 306 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 306

Potencia

110CV

Par

155Nm

Consumo

8.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.4s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1205kg

Precio

13,427

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

465 L

Depósito

60 L

Potencia

80.6 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 80.6 kW
Par máximo155 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero465 L

Análisis detallado del Peugeot 306 Sedan Boulevard 1.8 16v · 110 CV (2000-2001)

Descripción general

El Peugeot 306 Sedán Boulevard 1.8 16v del año 2000 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue evocando una sensación de solidez y funcionalidad. Con su motor de gasolina de 110 CV y una transmisión manual de 5 velocidades, ofrecía una propuesta equilibrada para la época, combinando un rendimiento adecuado con la practicidad de una berlina de cuatro puertas. Su precio de 13.427 euros en su lanzamiento lo posicionaba como una opción atractiva dentro de su segmento.

Experiencia de conducción

Al volante del 306 Sedán Boulevard, se experimenta una conducción que, sin ser deportiva, resulta agradable y predecible. El motor de 1.8 litros y 110 CV entrega su potencia de manera lineal, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.4 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero contribuye a un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino con solvencia. La dirección, aunque carece de la inmediatez de los sistemas modernos, ofrece suficiente retroalimentación para una conducción segura. El consumo combinado de 8.3 l/100km es razonable para un vehículo de su categoría y año, aunque en entornos urbanos puede ascender a 12 l/100km.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 306 Sedán Boulevard es un reflejo de la estética automotriz de finales de los años 90 y principios de los 2000. Sus líneas son sobrias y funcionales, con una silueta clásica de berlina que prioriza la habitabilidad y la capacidad de carga. Con 4265 mm de largo, 1689 mm de ancho y 1386 mm de alto, ofrece un espacio interior adecuado para cinco ocupantes, aunque las plazas traseras pueden resultar algo justas para adultos de gran estatura en viajes largos. El maletero, con 465 litros de capacidad, es uno de sus puntos fuertes, ofreciendo un volumen generoso para el equipaje. La elección de neumáticos 185/65 R14 en llantas de 5.5 x 14 pulgadas subraya su enfoque en el confort y la eficiencia.

Tecnología y características

En el año 2000, el Peugeot 306 Sedán Boulevard incorporaba la tecnología esperada para su segmento. Su motor de gasolina de 1.8 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, era una mecánica probada y fiable. La transmisión manual de cinco velocidades ofrecía un manejo directo y eficiente. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos en el trasero, proporcionando una capacidad de frenado adecuada. Aunque carecía de sistemas avanzados de asistencia a la conducción que hoy son comunes, su equipamiento básico cumplía con las expectativas de la época, priorizando la funcionalidad y la durabilidad.

Competencia

En su momento, el Peugeot 306 Sedán Boulevard competía en un segmento muy disputado con modelos como el Renault Mégane Classic, el Opel Astra Sedán, el Ford Focus Sedán y el Volkswagen Bora. Cada uno de estos rivales ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en diseño, equipamiento o dinámica de conducción. El 306 se distinguía por su equilibrio general, su confort de marcha y su generoso maletero, lo que lo convertía en una opción atractiva para familias o para quienes buscaban un vehículo práctico y fiable para el día a día.

Conclusión

El Peugeot 306 Sedán Boulevard 1.8 16v del año 2000 es un testimonio de una época en la que la funcionalidad y la fiabilidad eran pilares fundamentales en el diseño automotriz. Aunque sus prestaciones y tecnología puedan parecer modestas hoy en día, en su momento representó una opción sólida y equilibrada. Su diseño atemporal, su confort de marcha y su practicidad lo convirtieron en un compañero fiel para muchos conductores. Es un coche que, con el mantenimiento adecuado, aún puede ofrecer un servicio digno, evocando la nostalgia de una era automotriz más sencilla y directa.