Especificaciones y análisis del Peugeot 307
Potencia
109CV
Par
147Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1181kg
Precio
17,850€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
341 L
60 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 307 3p XS 1.6 · 109 CV (2001-2005)
Descripción general
El Peugeot 307 3p XS 1.6 de 2001 se presentó como una propuesta fresca y ambiciosa en el segmento de los compactos, buscando redefinir la experiencia de conducción con un enfoque en el espacio interior y una estética moderna. Con su motor de gasolina de 109 CV, prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia para el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante, el 307 ofrecía una sensación de amplitud y luminosidad, algo inusual para su categoría en la época. Su motor 1.6 de 109 CV, aunque no era un prodigio de potencia, se mostraba voluntarioso y suficiente para la mayoría de situaciones, especialmente en entornos urbanos y carreteras secundarias. La suspensión, con un tarado más bien blando, priorizaba el confort, absorbiendo bien las irregularidades del terreno, lo que se traducía en viajes placenteros. Sin embargo, esta configuración podía restar algo de agilidad en una conducción más deportiva, donde el balanceo de la carrocería se hacía más evidente. La dirección, asistida, era suave y facilitaba las maniobras, aunque carecía de la precisión que algunos conductores más exigentes podrían desear. En general, era un coche que invitaba a una conducción relajada y cómoda, ideal para quienes valoraban el bienestar a bordo por encima de las prestaciones puras.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 307 de tres puertas destacaba por sus líneas suaves y redondeadas, que le conferían una apariencia moderna y elegante para principios de los 2000. Su frontal, con los faros grandes y alargados, le otorgaba una mirada distintiva, mientras que la generosa superficie acristalada contribuía a la sensación de luminosidad interior. La versión de tres puertas acentuaba su carácter juvenil y dinámico, con una silueta más compacta y deportiva. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con un salpicadero bien organizado y materiales que, sin ser lujosos, transmitían una sensación de solidez y buen ajuste. La amplitud era una de sus grandes bazas, ofreciendo un espacio generoso tanto para los ocupantes delanteros como para los traseros, algo que lo diferenciaba de muchos de sus competidores.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 3p XS 1.6 incorporaba elementos que, para su tiempo, eran considerados avanzados y contribuían a la seguridad y el confort. Contaba con un motor de gasolina de 1.6 litros con inyección indirecta y admisión variable, lo que optimizaba la entrega de potencia y el consumo. La transmisión manual de cinco velocidades era un estándar en la época, ofreciendo un manejo suave y preciso. En cuanto a la seguridad, disponía de frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, complementados con sistemas como el ABS. En el interior, se podían encontrar elementos como el aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido integrado, que mejoraban la experiencia a bordo. Aunque no era un coche repleto de gadgets electrónicos, su tecnología estaba bien integrada y cumplía eficazmente su función.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el Peugeot 307 3p XS 1.6 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Renault Mégane, el Ford Focus y el Opel Astra. Frente a ellos, el 307 destacaba por su mayor habitabilidad y luminosidad interior, así como por un diseño más atrevido y moderno. Mientras que el Golf ofrecía una imagen más sobria y una calidad de acabados ligeramente superior, el 307 apostaba por un enfoque más emocional y un confort de marcha notable. El Mégane, por su parte, competía en diseño y confort, mientras que el Focus sobresalía por su dinamismo de conducción. El Astra ofrecía una alternativa sólida y equilibrada. El 307 se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un coche espacioso, cómodo y con un toque de distinción francesa.
Conclusión
El Peugeot 307 3p XS 1.6 de 2001 fue un coche que dejó una huella importante en su segmento. Su combinación de diseño atractivo, un interior sorprendentemente espacioso y un confort de marcha elevado lo convirtieron en una opción muy interesante para familias jóvenes y aquellos que valoraban la comodidad en sus desplazamientos. Aunque su motor no era el más potente, cumplía con creces para un uso diario, y su tecnología, aunque no revolucionaria, era efectiva y funcional. Fue un vehículo que supo captar la esencia de la marca Peugeot, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y un estilo inconfundible. A pesar de algunos puntos mejorables en cuanto a dinamismo puro, su propuesta global lo consolidó como un referente en su categoría.




