Especificaciones y análisis del Peugeot 307
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1335kg
Precio
23,480€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 3 puertas
341 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 307 3p XSI 2.0 HDi 136 · 136 CV (2003-2005)
Descripción general
El Peugeot 307 3p XSI 2.0 HDi 136, lanzado entre 2003 y 2005, se presentaba como una opción atractiva dentro del segmento de los compactos. Con su motor diésel de 136 CV y una configuración de tres puertas, prometía una combinación de eficiencia y un toque deportivo, ideal para quienes buscaban un coche versátil para el día a día con ciertas aspiraciones dinámicas.
Experiencia de conducción
Al volante, el 307 HDi 136 ofrecía una experiencia de conducción equilibrada. El motor diésel, con sus 136 CV y un par motor de 320 Nm a 2000 rpm, proporcionaba una respuesta enérgica y una buena capacidad de recuperación, haciendo los adelantamientos y la conducción en carretera una tarea sencilla. La caja de cambios manual de seis velocidades permitía aprovechar al máximo el rango de revoluciones del motor. Aunque no era un deportivo puro, su aceleración de 0 a 100 km/h en 9.8 segundos y una velocidad máxima de 202 km/h eran cifras respetables para su categoría. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrecía un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar demasiado la sensación de control. Sin embargo, algunos podrían encontrar la dirección algo menos comunicativa de lo deseable para una conducción realmente deportiva.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 307 de tres puertas destacaba por sus líneas fluidas y una silueta compacta pero con una presencia robusta. La versión XSI acentuaba este carácter con detalles que le conferían un aire más dinámico y juvenil. Sus dimensiones, con 4202 mm de largo, 1746 mm de ancho y 1510 mm de alto, lo hacían manejable en entornos urbanos, mientras que su distancia entre ejes de 2608 mm contribuía a un habitáculo razonablemente espacioso para su segmento. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 205/50 R17 W no solo mejoraban la estética, sino que también contribuían a una mayor adherencia y estabilidad en carretera. El interior, aunque funcional, presentaba un diseño sobrio y ergonómico, con materiales que, sin ser lujosos, ofrecían una sensación de solidez.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 2.0 HDi 136 incorporaba un motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, lo que garantizaba una entrega de potencia eficiente y un consumo contenido para la época, con 5.4 l/100km en ciclo combinado NEDC. La transmisión manual de seis velocidades era un punto a favor para optimizar el rendimiento y la eficiencia. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 302 mm en el eje delantero y discos de 247 mm en el trasero, proporcionando una frenada eficaz. La dirección de cremallera ofrecía una asistencia adecuada para la conducción diaria. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, para su tiempo, ofrecía un equipamiento tecnológico sólido y funcional.
Competencia
En su momento, el Peugeot 307 3p XSI 2.0 HDi 136 competía en un segmento muy reñido. Sus principales rivales incluían modelos como el Volkswagen Golf 2.0 TDI, el Ford Focus 2.0 TDCi, el Renault Mégane 1.9 dCi y el Opel Astra 1.9 CDTI. Frente a ellos, el 307 ofrecía un diseño distintivo, un buen equilibrio entre confort y dinamismo, y un motor diésel potente y eficiente. Su precio de 23.480 € lo situaba en una posición competitiva dentro de su categoría, ofreciendo una alternativa interesante para aquellos que buscaban un compacto diésel con un toque de distinción y buenas prestaciones.
Conclusión
El Peugeot 307 3p XSI 2.0 HDi 136 fue un coche que supo combinar con acierto la practicidad de un compacto con un motor diésel potente y eficiente, y un diseño atractivo. Ofrecía una experiencia de conducción agradable y un buen nivel de equipamiento para su época. Era una opción ideal para quienes buscaban un vehículo versátil, capaz de afrontar tanto los desplazamientos urbanos como los viajes largos con solvencia y un consumo ajustado. Su carácter equilibrado y su estética juvenil lo convirtieron en una propuesta interesante en el mercado de los compactos.




