Peugeot 307 3p D-SIGN 1.6 HDI 90 · 90 CV (2006-2007)

2005
Gasóleo
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Peugeot 307

Potencia

90CV

Par

215Nm

Consumo

4.9l/100

Emisiones

129g/km

0-100 km/h

12.5s

Vel. Máx.

179km/h

Peso

1320kg

Precio

15,670

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

341 L

Depósito

60 L

Potencia

66 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima90 CV / 66 kW
Par máximo215 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero341 L

Análisis detallado del Peugeot 307 3p D-SIGN 1.6 HDI 90 · 90 CV (2006-2007)

Descripción general

El Peugeot 307 3p D-SIGN 1.6 HDI 90 de 2005 es un compacto que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una propuesta interesante para quienes buscan un vehículo práctico y eficiente. Con su motor diésel de 90 CV, se posiciona como una opción equilibrada para el día a día, destacando por su consumo contenido y su facilidad de manejo en entornos urbanos y en carretera.

Experiencia de conducción

Al volante, el Peugeot 307 1.6 HDI 90 transmite una sensación de solidez y confort. La suspensión, bien equilibrada, absorbe las irregularidades del terreno con suavidad, haciendo los viajes más placenteros. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, responde con suficiencia en la mayoría de las situaciones, ofreciendo un par motor adecuado para adelantamientos y recuperaciones. La dirección, precisa y con asistencia, facilita las maniobras en ciudad, mientras que en carretera se muestra estable y predecible. Es un coche que invita a una conducción relajada, sin grandes pretensiones deportivas, pero con la seguridad de llegar a destino con comodidad.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 307, con su carrocería de 3 puertas, presenta líneas fluidas y una estética que, en su momento, fue moderna y atractiva. Los faros delanteros, grandes y rasgados, le otorgan una mirada característica, mientras que la zaga, con sus pilotos verticales, mantiene la identidad de la marca. El interior, aunque sobrio, está bien resuelto, con materiales que, sin ser lujosos, ofrecen una buena sensación al tacto y una durabilidad probada. La visibilidad es buena en todas direcciones, y el espacio interior, tanto para los ocupantes delanteros como traseros, es generoso para su segmento, lo que lo convierte en un coche versátil para diferentes necesidades.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 1.6 HDI 90 de 2005, como es de esperar para su época, no cuenta con las últimas innovaciones. Sin embargo, incorpora elementos esenciales que garantizan una experiencia de conducción segura y confortable. El motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, es un ejemplo de eficiencia mecánica, ofreciendo un buen rendimiento con un consumo ajustado. La dirección asistida y los frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante) contribuyen a una conducción segura. En cuanto a equipamiento, es probable que incluya aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido básico, elementos que, aunque hoy nos parezcan sencillos, eran estándar en su segmento.

Competencia

En su segmento y época, el Peugeot 307 1.6 HDI 90 se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Golf, el Renault Mégane o el Ford Focus. Frente a ellos, el 307 destacaba por su confort de marcha, su diseño distintivo y su habitabilidad. Si bien algunos rivales podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un interior con acabados ligeramente superiores, el 307 se posicionaba como una opción muy equilibrada, con un buen compromiso entre prestaciones, consumo y comodidad, a un precio competitivo en su momento.

Conclusión

El Peugeot 307 3p D-SIGN 1.6 HDI 90 de 2005 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción sensata para aquellos que buscan un vehículo compacto, económico de mantener y con un buen nivel de confort. Su motor diésel es un aliado para el ahorro de combustible, y su diseño, aunque ya no es vanguardista, mantiene una estética agradable. Es un coche honesto, sin grandes alardes, pero que cumple con creces su función de transporte diario, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y fiable.