Peugeot 307 3p X-Line 1.6 · 109 CV (2005-2006)

2005
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Peugeot 307

Potencia

109CV

Par

147Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

174g/km

0-100 km/h

10.7s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1262kg

Precio

14,640

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

341 L

Depósito

60 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo147 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero341 L

Análisis detallado del Peugeot 307 3p X-Line 1.6 · 109 CV (2005-2006)

Descripción general

El Peugeot 307 3p X-Line 1.6 de 2005 es un compacto que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de familiaridad y confort. Con su motor de gasolina de 109 CV, ofrecía una opción equilibrada para el día a día, combinando un diseño atractivo con una funcionalidad pensada para la vida urbana y alguna escapada ocasional. Era un coche que buscaba conquistar por su estética y su promesa de un viaje agradable.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 307, la sensación es de suavidad y control. Su motor de 1.6 litros y 109 CV, aunque no es un derroche de potencia, responde con suficiente brío para la mayoría de las situaciones, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.7 segundos. La dirección, asistida y sensible a la velocidad, ofrece una buena conexión con la carretera, mientras que la suspensión, con McPherson delante y rueda tirada detrás, filtra las irregularidades del asfalto con notable eficacia, proporcionando un viaje cómodo. El consumo combinado de 7.4 l/100km era razonable para su época, invitando a disfrutar de cada trayecto sin excesivas preocupaciones por el repostaje. Es un coche que te envuelve en una atmósfera de tranquilidad, ideal para quienes valoran la comodidad por encima de las prestaciones puras.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 307 de 2005, en su versión de 3 puertas, es un claro ejemplo de la estética de principios de los 2000. Sus líneas son fluidas y redondeadas, con una parte frontal que destaca por sus faros grandes y expresivos, y una parrilla que le otorga una personalidad inconfundible. La carrocería de 3 puertas le confiere un aire más deportivo y juvenil, sin sacrificar la habitabilidad interior. Con 4212 mm de largo, 1746 mm de ancho y 1510 mm de alto, sus proporciones son armoniosas, y el maletero de 341 litros ofrece una capacidad adecuada para el equipaje diario o las compras. El interior, aunque sobrio, está bien resuelto, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten una sensación de solidez y durabilidad. Es un diseño que, incluso hoy, mantiene un cierto encanto atemporal.

Tecnología y características

En el ámbito tecnológico, el Peugeot 307 X-Line 1.6 de 2005 incorporaba lo que se consideraba estándar y avanzado para su tiempo. Su motor de gasolina de 1587 cc con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, junto con una relación de compresión de 11, ofrecía una eficiencia notable. La transmisión manual de 5 velocidades, con embrague monodisco en seco, garantizaba cambios suaves y precisos. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 283 mm delante y discos de 247 mm detrás, proporcionando una capacidad de frenado adecuada. La dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad mejoraba la maniobrabilidad y la estabilidad en carretera. Aunque no disponía de las pantallas táctiles o los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su equipamiento era funcional y cumplía con las expectativas de la época, ofreciendo una experiencia de conducción segura y controlada.

Competencia

En su segmento, el Peugeot 307 3p X-Line 1.6 se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Golf, el Renault Mégane o el Ford Focus. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 307 se distinguía por su diseño distintivo, su confort de marcha y una habitabilidad interior generosa para su tamaño. Mientras que el Golf podía presumir de una mayor solidez percibida, el Mégane de un diseño más atrevido y el Focus de un comportamiento dinámico más ágil, el 307 se posicionaba como una opción equilibrada que buscaba seducir por su encanto francés y su enfoque en el bienestar a bordo. Era una alternativa atractiva para quienes buscaban un coche con personalidad y un buen compromiso entre prestaciones y comodidad.

Conclusión

El Peugeot 307 3p X-Line 1.6 de 2005 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para aquellos que buscan un compacto con un buen equilibrio entre diseño, confort y funcionalidad. Su motor de 109 CV ofrece un rendimiento adecuado para el día a día, y su habitáculo, aunque no es el más moderno, sigue siendo acogedor y práctico. Es un vehículo que te invita a disfrutar de la conducción sin prisas, valorando la comodidad y la suavidad de su rodar. En definitiva, el 307 es un coche con alma, que supo dejar su huella en el mercado y que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones a sus propietarios.