Especificaciones y análisis del Peugeot 307
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
142g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
202km/h
Peso
1410kg
Precio
23,890€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 3 puertas
341 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 307 3p GT 2.0 HDI 136 FAP · 136 CV (2005-2007)
Descripción general
El Peugeot 307 3p GT 2.0 HDI 136 FAP de 2005 es un compacto que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de robustez y practicidad. Con su motor diésel de 136 CV, prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, ideal para quienes buscaban un coche versátil para el día a día y escapadas ocasionales. Su diseño, aunque ya no es vanguardista, mantiene una línea agradable y funcional que lo hizo popular en su momento.
Experiencia de conducción
Al volante, el 307 3p GT 2.0 HDI 136 FAP ofrecía una experiencia de conducción sólida y predecible. El motor diésel, con sus 136 CV y 320 Nm de par, respondía con contundencia desde bajas revoluciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena recuperación. La caja de cambios manual de 6 velocidades contribuía a un manejo eficiente y a un consumo contenido. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, absorbía bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha adecuado para viajes largos. La dirección, aunque no era la más comunicativa, ofrecía una asistencia correcta y una buena maniobrabilidad en ciudad. En general, transmitía una sensación de seguridad y aplomo en carretera, sin pretensiones deportivas, pero con una capacidad de respuesta más que suficiente para la mayoría de los conductores.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 307 3p GT de 2005 se caracterizaba por sus líneas suaves y redondeadas, típicas de la época. La carrocería de 3 puertas le otorgaba un aspecto más dinámico y juvenil en comparación con las versiones de 5 puertas. El frontal destacaba por sus faros alargados y la característica parrilla de Peugeot, mientras que la zaga mantenía una estética limpia y funcional. Las llantas de 17 pulgadas, con neumáticos 205/50 R17, le daban un toque de deportividad y contribuían a su estabilidad. En el interior, el habitáculo era espacioso y luminoso, con un salpicadero de diseño sencillo pero ergonómico. Los materiales, aunque no eran de lujo, ofrecían una buena calidad percibida y un ajuste correcto. La visibilidad era buena en todas las direcciones, lo que facilitaba las maniobras. En conjunto, el diseño del 307 era un equilibrio entre elegancia discreta y funcionalidad, pensado para un público que valoraba la comodidad y la practicidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 3p GT 2.0 HDI 136 FAP incorporaba elementos que eran avanzados para su época. El motor 2.0 HDI con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, junto con el filtro antipartículas (FAP), representaba una apuesta por la eficiencia y la reducción de emisiones. La transmisión manual de 6 velocidades optimizaba el consumo y el rendimiento. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, además de sistemas de asistencia a la conducción que, aunque no tan sofisticados como los actuales, ofrecían un buen nivel de protección. El sistema de dirección asistida sensible a la velocidad mejoraba la experiencia de conducción tanto en ciudad como en carretera. Aunque no disponía de las pantallas táctiles o la conectividad de los coches modernos, su equipamiento tecnológico estaba a la altura de lo que se esperaba de un compacto premium de su generación.
Competencia
En su segmento, el Peugeot 307 3p GT 2.0 HDI 136 FAP se enfrentaba a competidores de peso como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Renault Mégane y el Opel Astra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 307 se distinguía por su confort de marcha, su motor diésel potente y eficiente, y un diseño interior espacioso y bien resuelto. Frente al Golf, quizás no ofrecía la misma percepción de calidad de acabados, pero sí un mayor espacio interior. Con respecto al Focus, el 307 podía presumir de un mayor refinamiento en la suspensión. En definitiva, el Peugeot 307 se posicionaba como una alternativa sólida y atractiva para aquellos que buscaban un compacto equilibrado y con un toque de distinción.
Conclusión
El Peugeot 307 3p GT 2.0 HDI 136 FAP de 2005 fue un coche que supo combinar con acierto un diseño atractivo, un interior espacioso y un motor diésel potente y eficiente. Aunque los años han pasado, su esencia de compacto versátil y confortable sigue siendo palpable. Es un vehículo que, en su momento, ofreció una propuesta muy interesante para quienes buscaban un coche para todo, capaz de afrontar tanto la rutina diaria como los viajes largos con solvencia y un consumo ajustado. Su legado perdura como un ejemplo de la ingeniería francesa aplicada a un segmento tan competitivo como el de los compactos.
