Especificaciones y análisis del Peugeot 307
Potencia
136CV
Par
190Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1257kg
Precio
20,680€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
341 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 307 5p XS 2.0 16v · 136 CV (2001-2005)
Descripción general
El Peugeot 307 5p XS 2.0 16v de 2001 irrumpió en el mercado como una propuesta audaz y fresca dentro del segmento de los compactos. Con un diseño que rompía moldes y una clara ambición de ofrecer más espacio y confort, este modelo buscaba conquistar a quienes anhelaban un coche práctico sin renunciar a un toque de distinción y dinamismo. Su motor de 136 CV prometía una experiencia de conducción vibrante, posicionándolo como una opción atractiva para el día a día y las escapadas de fin de semana.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 307 5p XS 2.0 16v, la sensación predominante es de agilidad y respuesta. Sus 136 CV se sienten con brío, especialmente al acelerar de 0 a 100 km/h en 8.9 segundos, lo que permite adelantamientos seguros y una conducción dinámica. La dirección, aunque no es la más comunicativa, ofrece una asistencia adecuada para maniobrar en ciudad y mantener la compostura en carretera. El chasis, con suspensión McPherson delantera y eje torsional trasero, proporciona un equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de control. Sin embargo, el consumo combinado de 7.7 l/100km, y especialmente los 10.7 l/100km en ciclo urbano, pueden ser un punto a considerar para aquellos que busquen la máxima eficiencia.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 307 de 2001 fue, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Con sus 4202 mm de largo, 1730 mm de ancho y 1510 mm de alto, presentaba una silueta más elevada y voluminosa que sus competidores, lo que le otorgaba una presencia imponente y una habitabilidad interior superior. Sus líneas suaves y redondeadas, junto con los grandes faros delanteros, le conferían un aspecto moderno y elegante que aún hoy conserva cierto encanto. El interior, espacioso y luminoso, estaba diseñado para ofrecer el máximo confort a sus cinco ocupantes, con un maletero de 341 litros que, aunque no era el más grande de su categoría, resultaba suficiente para el uso diario.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 5p XS 2.0 16v de 2001 incorporaba soluciones avanzadas para su época. Su motor de gasolina de 2.0 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, ofrecía una potencia de 136 CV y un par motor de 190 Nm, garantizando un rendimiento notable. La transmisión manual de 5 velocidades, junto con la tracción delantera, aseguraba una experiencia de conducción directa y participativa. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros de 283 mm y discos traseros de 247 mm, proporcionando una capacidad de frenado eficaz. Aunque no se especifican detalles sobre sistemas de asistencia a la conducción, su equipamiento de serie incluía elementos que contribuían a la seguridad y el confort de los ocupantes.
Competencia
En su lanzamiento, el Peugeot 307 5p XS 2.0 16v se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos. Sus principales rivales eran modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Opel Astra y el Renault Mégane. Frente a ellos, el 307 destacaba por su diseño más atrevido y su mayor habitabilidad interior, ofreciendo una alternativa más espaciosa y con un toque de distinción. Su motor de 136 CV lo situaba en una posición competitiva en términos de prestaciones, aunque algunos rivales podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un consumo más ajustado en ciertas versiones.
Conclusión
El Peugeot 307 5p XS 2.0 16v de 2001 fue un coche que dejó huella. Su diseño innovador, su amplitud interior y su motor enérgico lo convirtieron en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un compacto diferente y con personalidad. Aunque su consumo urbano podía ser algo elevado y la dirección no era la más precisa, su equilibrio general entre confort, prestaciones y habitabilidad lo hacía un compañero de viaje muy agradable. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue evocando una sensación de robustez y un estilo inconfundible.




