Peugeot 307 5p XS 2.0 HDi 90 · 90 CV (2001-2005)

2001
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 307 - Vista 1
Peugeot 307 - Vista 2
Peugeot 307 - Vista 3
Peugeot 307 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 307

Potencia

90CV

Par

205Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.6s

Vel. Máx.

179km/h

Peso

1260kg

Precio

17,540

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

341 L

Depósito

60 L

Potencia

66 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima90 CV / 66 kW
Par máximo205 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero341 L

Análisis detallado del Peugeot 307 5p XS 2.0 HDi 90 · 90 CV (2001-2005)

Descripción general

El Peugeot 307 5p XS 2.0 HDi 90, lanzado en 2001, se presentaba como una opción atractiva en el segmento de los compactos. Con su motor diésel de 90 CV, prometía eficiencia y un rendimiento adecuado para el día a día, buscando conquistar a aquellos que valoraban la economía de combustible sin renunciar a un diseño moderno y un interior espacioso. Era un coche que aspiraba a ser un compañero fiel para la familia y los trayectos urbanos e interurbanos.

Experiencia de conducción

Al volante del 307, la sensación general era de confort y facilidad de manejo. El motor 2.0 HDi de 90 CV, aunque no era un derroche de potencia, ofrecía una respuesta suave y un par motor suficiente a bajas revoluciones, lo que se traducía en una conducción relajada y eficiente. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada detrás, absorbía bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero. La dirección, de cremallera, transmitía una sensación de control, aunque sin ser excesivamente deportiva. En general, era un coche que invitaba a la calma, ideal para quienes buscaban un transporte fiable y cómodo.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 307 de 2001 destacaba por sus líneas redondeadas y una silueta que evocaba una sensación de amplitud y modernidad. Sus 4202 mm de largo, 1746 mm de ancho y 1514 mm de alto le otorgaban una presencia robusta y elegante. Los faros delanteros, grandes y expresivos, se integraban armoniosamente con la parrilla, mientras que la parte trasera mantenía una estética limpia y funcional. El interior, con un maletero de 341 litros, ofrecía un espacio generoso para los ocupantes y su equipaje, con un diseño que priorizaba la ergonomía y la visibilidad. Era un coche que, sin ser revolucionario, ofrecía una estética agradable y atemporal.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 5p XS 2.0 HDi 90 incorporaba soluciones prácticas para su época. Su motor diésel de inyección directa por conducto común y turbo era un ejemplo de eficiencia, con un consumo combinado de 5.2 l/100km. La transmisión manual de 5 velocidades se acoplaba perfectamente al motor, optimizando el rendimiento. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción de hoy en día, ofrecía lo necesario para una conducción segura y confortable en su segmento.

Competencia

En el competitivo mercado de los compactos, el Peugeot 307 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Renault Mégane y el Opel Astra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 307 se distinguía por su diseño distintivo, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel. Su propuesta de valor se centraba en un equilibrio entre estética, habitabilidad y economía, buscando atraer a un público que valoraba la versatilidad y la practicidad en su coche familiar.

Conclusión

El Peugeot 307 5p XS 2.0 HDi 90 de 2001 fue un coche que supo ganarse un lugar en el corazón de muchos conductores. Su combinación de un diseño atractivo, un interior espacioso y un motor diésel eficiente lo convertían en una opción muy sensata para el día a día. Aunque no era el más potente ni el más deportivo, ofrecía un confort de marcha notable y una fiabilidad que lo hacía un compañero de viaje digno de confianza. Era un coche que, sin grandes alardes, cumplía con creces su cometido, dejando un buen recuerdo en quienes lo condujeron.