Peugeot 307 Break D-SIGN 1.6 HDI 90 · 90 CV (2006-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 307 - Vista 1
Peugeot 307 - Vista 2
Peugeot 307 - Vista 3
Peugeot 307 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 307

Potencia

90CV

Par

215Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

131g/km

0-100 km/h

12.8s

Vel. Máx.

174km/h

Peso

1393kg

Precio

16,170

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

520 L

Depósito

60 L

Potencia

66 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima90 CV / 66 kW
Par máximo215 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Peugeot 307 Break D-SIGN 1.6 HDI 90 · 90 CV (2006-2008)

Descripción general

El Peugeot 307 Break D-SIGN 1.6 HDI 90 de 2006 es un vehículo que, a primera vista, promete ser un compañero fiel para el día a día. Con su carrocería familiar, se presenta como una opción práctica y espaciosa, ideal para quienes buscan funcionalidad sin renunciar a un toque de estilo francés. Su motor diésel de 90 CV, aunque no es un derroche de potencia, sugiere una eficiencia que se agradece en los trayectos cotidianos.

Experiencia de conducción

Al volante, el 307 Break D-SIGN 1.6 HDI 90 ofrece una experiencia de conducción equilibrada. La dirección asistida sensible a la velocidad proporciona una buena maniobrabilidad en ciudad, mientras que en carretera, la suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con las barras estabilizadoras, contribuyen a una sensación de aplomo y confort. No esperes una aceleración fulgurante, con un 0 a 100 km/h en 12.8 segundos, pero su par motor de 215 Nm a 1750 rpm asegura una respuesta adecuada para adelantamientos y recuperaciones. El consumo combinado de 5 l/100km es un punto fuerte, invitando a disfrutar de largos viajes sin preocuparse excesivamente por el repostaje. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros ofrecen una capacidad de frenado suficiente para el peso y las prestaciones del vehículo.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 307 Break D-SIGN de 2006 se caracteriza por sus líneas suaves y una estética funcional. La carrocería familiar, con sus 4419 mm de longitud, 1757 mm de anchura y 1544 mm de altura, ofrece una presencia robusta pero elegante. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/65 R15 H complementan su imagen. El interior, aunque no es lujoso, está diseñado para ser práctico y cómodo, con cinco plazas y un maletero de 520 litros que lo convierte en un aliado perfecto para familias o para quienes necesitan espacio de carga. La estética general es coherente con la filosofía de Peugeot de la época, buscando un equilibrio entre la elegancia y la utilidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 Break D-SIGN 1.6 HDI 90 incorpora un motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, lo que le confiere una buena eficiencia y un rendimiento adecuado para su potencia. La transmisión manual de 5 velocidades es un clásico que ofrece un control directo sobre el vehículo. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones de conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, para su época, ofrecía lo necesario para una conducción cómoda y segura. La dirección asistida sensible a la velocidad es un detalle que mejora la experiencia de manejo.

Competencia

En su segmento, el Peugeot 307 Break D-SIGN 1.6 HDI 90 competía con otros familiares compactos diésel de la época, como el Renault Mégane Grand Tour, el Ford Focus Wagon o el Opel Astra Caravan. Frente a ellos, el 307 destacaba por su diseño distintivo, su confort de marcha y su buen equilibrio entre prestaciones y consumo. Su amplio maletero y la habitabilidad interior eran puntos fuertes que lo hacían una opción atractiva para familias.

Conclusión

El Peugeot 307 Break D-SIGN 1.6 HDI 90 de 2006 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar práctico, económico en consumo y con un confort de marcha notable. Su diseño atemporal y su fiabilidad mecánica lo convierten en un compañero de viaje digno de consideración. Es un coche que cumple con su cometido, ofreciendo espacio y eficiencia para el día a día y para las escapadas familiares.