Peugeot 307 CC 2.0 16V Aut. · 136 CV (2003-2005)

2004
Gasolina
FWD
Automático 4v
Peugeot 307 - Vista 1
Peugeot 307 - Vista 2
Peugeot 307 - Vista 3
Peugeot 307 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 307

Potencia

136CV

Par

190Nm

Consumo

8.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.7s

Vel. Máx.

204km/h

Peso

1488kg

Precio

26,060

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

350 L

Depósito

50 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo190 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Peugeot 307 CC 2.0 16V Aut. · 136 CV (2003-2005)

Descripción general

El Peugeot 307 CC 2.0 16V Aut. de 2004 es un coupé-cabriolet que prometía la versatilidad de dos coches en uno. Con su techo rígido retráctil, ofrecía la elegancia de un coupé y la libertad de un descapotable, buscando conquistar a quienes deseaban un vehículo para disfrutar en cualquier estación del año. Su motor de gasolina de 136 CV y su transmisión automática de 4 velocidades lo posicionaban como una opción cómoda y agradable para el día a día y los viajes de placer.

Experiencia de conducción

Al volante del 307 CC, la sensación predominante es la de confort y suavidad. El motor de 136 CV, aunque no es un prodigio de deportividad, mueve el conjunto con soltura, especialmente en un uso relajado. La transmisión automática de 4 velocidades, si bien no es la más moderna, contribuye a una conducción sin sobresaltos, ideal para paseos. Con el techo abierto, la experiencia se transforma, permitiendo disfrutar del viento y el sol, aunque el peso adicional del mecanismo del techo y la carrocería se hace notar en la agilidad. La suspensión, orientada al confort, filtra bien las irregularidades del terreno, haciendo de cada viaje una experiencia placentera.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 307 CC es uno de sus puntos fuertes. Su silueta, tanto con el techo puesto como descapotado, es elegante y atractiva. Las líneas fluidas y la ausencia de pilar B cuando el techo está guardado le confieren una estética muy lograda. El frontal, con los faros alargados y la característica parrilla de Peugeot de la época, le otorga personalidad. En el interior, el diseño es funcional y agradable, con materiales que, sin ser lujosos, cumplen su cometido y crean un ambiente acogedor para sus cuatro ocupantes, aunque las plazas traseras son más adecuadas para trayectos cortos.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el 307 CC de 2004 incorporaba elementos que eran habituales en su segmento. Su principal innovación era, sin duda, el techo rígido retráctil, un sistema complejo que transformaba el coche de coupé a cabriolet en cuestión de segundos. En cuanto al motor, el 2.0 16V de gasolina con inyección indirecta era una mecánica probada y fiable. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no era de última generación, ofrecía una conducción suave. En el interior, se podían encontrar elementos como el climatizador, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido, que contribuían al confort y la comodidad de los ocupantes.

Competencia

En su momento, el Peugeot 307 CC se enfrentaba a una competencia creciente en el segmento de los coupé-cabriolet. Sus principales rivales eran modelos como el Renault Mégane CC, el Opel Astra TwinTop y el Volkswagen Eos. Cada uno ofrecía su propia interpretación del concepto, con diferencias en diseño, motorizaciones y equipamiento. El 307 CC destacaba por su equilibrio entre confort, diseño y un precio competitivo, lo que lo convertía en una opción atractiva para quienes buscaban un descapotable versátil y con estilo.

Conclusión

El Peugeot 307 CC 2.0 16V Aut. de 2004 es un coche que invita a disfrutar de la conducción y del aire libre. Su diseño atemporal, la versatilidad de su techo retráctil y su enfoque en el confort lo convierten en una opción ideal para quienes buscan un vehículo con personalidad y capacidad para adaptarse a diferentes situaciones. Aunque no es un coche de altas prestaciones, su motor y transmisión automática ofrecen una experiencia de conducción relajada y placentera, perfecta para escapadas y el uso diario. Es un coche que, a pesar de los años, sigue conservando su encanto y su capacidad para arrancar sonrisas.