Especificaciones y análisis del Peugeot 307
Potencia
90CV
Par
205Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.4s
Vel. Máx.
174km/h
Peso
1390kg
Precio
17,210€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
- L
60 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 307 SW 2.0 HDi 90 · 90 CV (2002-2004)
Descripción general
El Peugeot 307 SW 2.0 HDi 90 de 2002 es un familiar que, a pesar de sus años, sigue ofreciendo una propuesta interesante para quienes buscan espacio y economía. Con un motor diésel de 90 CV, este vehículo se posiciona como una opción práctica y funcional, ideal para familias o para aquellos que necesitan un coche versátil para el día a día. Su diseño, aunque ya no es vanguardista, mantiene una estética agradable y su interior promete comodidad para todos los ocupantes.
Experiencia de conducción
Al volante del 307 SW 2.0 HDi 90, la sensación predominante es la de un coche tranquilo y predecible. Sus 90 CV diésel, aunque no prometen aceleraciones fulgurantes (14.4 segundos de 0 a 100 km/h), son suficientes para mover con soltura el conjunto en la mayoría de situaciones, especialmente en carretera. La suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con los estabilizadores, contribuyen a un comportamiento equilibrado y confortable, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto. La dirección de cremallera ofrece una respuesta adecuada, sin ser excesivamente directa, lo que facilita la conducción relajada. El consumo combinado de 5.4 l/100km es uno de sus puntos fuertes, invitando a viajes largos sin preocuparse excesivamente por el repostaje. Es un coche que invita a disfrutar del camino sin prisas, con una marcha suave y un buen aislamiento acústico para su época.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 307 SW de 2002 se caracteriza por sus líneas suaves y redondeadas, típicas de la marca en esa década. Su carrocería familiar, con 4422 mm de largo, 1746 mm de ancho y 1570 mm de alto, ofrece una presencia robusta y funcional. La gran superficie acristalada, especialmente en la versión SW, aporta luminosidad al interior y una sensación de amplitud. Los faros delanteros, grandes y con forma de lágrima, le otorgan una mirada característica, mientras que la zaga, con sus pilotos verticales, enfatiza su carácter familiar. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/65 R15 H complementan una estética que, sin ser deportiva, resulta armoniosa y atemporal. El interior, aunque no se detalla en los datos, suele destacar por su ergonomía y la calidad de los materiales para su segmento y época.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 307 SW 2.0 HDi 90 de 2002 se presenta con las soluciones propias de su tiempo. Su motor diésel de 1997 cc, con inyección directa por conducto común y turbo, es un ejemplo de la eficiencia que Peugeot ya ofrecía en sus propulsores HDi. La transmisión manual de 5 velocidades es un elemento clave para gestionar la potencia de 90 CV y el par de 205 Nm a 1900 rpm, buscando un equilibrio entre rendimiento y consumo. Los frenos de disco ventilados delanteros (283 mm) y discos traseros (247 mm) aseguran una capacidad de frenado adecuada. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones en conectividad o asistencia a la conducción que vemos hoy, su tecnología se centra en la fiabilidad mecánica y en ofrecer una experiencia de conducción sencilla y efectiva. La ausencia de Stop&Start y la etiqueta DGT 'Sin distintivo' son reflejo de su antigüedad, pero no restan valor a su funcionalidad básica.
Competencia
En su momento, el Peugeot 307 SW 2.0 HDi 90 compitió en un segmento muy concurrido de familiares compactos. Sus principales rivales incluían modelos como el Renault Mégane Grand Tour, el Ford Focus Wagon, el Opel Astra Caravan o el Volkswagen Golf Variant. Frente a ellos, el 307 SW destacaba por su diseño distintivo, su confort de marcha y la eficiencia de su motor HDi. Ofrecía un buen equilibrio entre espacio interior, capacidad de carga y un precio competitivo, lo que lo convertía en una opción atractiva para familias que buscaban un coche práctico y económico de mantener.
Conclusión
El Peugeot 307 SW 2.0 HDi 90 de 2002 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción sensata para quienes valoran el espacio, la comodidad y la economía de uso. Su motor diésel, aunque modesto en potencia, es un compañero fiel para el día a día y los viajes largos, ofreciendo un consumo muy contenido. Su diseño, aunque clásico, no ha envejecido mal y su interior promete ser un refugio confortable para toda la familia. Es un vehículo que cumple con creces su función de transporte familiar, sin grandes alardes, pero con una fiabilidad mecánica que le ha permitido perdurar en el tiempo. Una elección inteligente para quien busca un coche práctico y sin complicaciones.
