Peugeot 307 SW Pack 2.0 HDi 136 · 136 CV (2004-2005)

2002
Gasóleo
FWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del Peugeot 307

Potencia

136CV

Par

320Nm

Consumo

5.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.8s

Vel. Máx.

196km/h

Peso

1492kg

Precio

24,100

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

- L

Depósito

60 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero0 L

Análisis detallado del Peugeot 307 SW Pack 2.0 HDi 136 · 136 CV (2004-2005)

Descripción general

El Peugeot 307 SW Pack 2.0 HDi 136 de 2002 es un familiar que combina la versatilidad de un monovolumen con la estética de un turismo. Con su motor diésel de 136 CV, prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, ideal para las familias que buscaban espacio y comodidad sin renunciar a un cierto dinamismo en la carretera. Su diseño, en su momento, fue un soplo de aire fresco en el segmento, aportando un toque de elegancia y modernidad.

Experiencia de conducción

Al volante de este 307 SW, la sensación es de solidez y confort. El motor 2.0 HDi de 136 CV ofrece una respuesta enérgica, especialmente en medios, lo que facilita los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite exprimir bien el propulsor, aunque su tacto no es el más deportivo. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje suave y agradable para todos los ocupantes. En curvas, se muestra estable, aunque no invita a una conducción excesivamente ágil. La dirección, de cremallera, cumple su función sin destacar por una gran precisión, pero es adecuada para el uso familiar al que está destinado.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 307 SW de 2002 se caracterizaba por sus líneas fluidas y su gran superficie acristalada, que aportaba una luminosidad excepcional al habitáculo. La parte frontal, con sus faros alargados y la parrilla característica de Peugeot, le otorgaba una personalidad distintiva. La silueta familiar, con un techo ligeramente elevado, no comprometía la elegancia general del conjunto, y las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 V complementaban su imagen. En el interior, la disposición de los elementos era funcional y el salpicadero, aunque con plásticos duros, presentaba un aspecto agradable y bien ensamblado para la época.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el 307 SW Pack 2.0 HDi 136 incorporaba elementos que, para su tiempo, eran bastante avanzados. El motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y prestaciones. Contaba con un sistema de frenos de disco ventilados delante y discos detrás, garantizando una buena capacidad de detención. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento de seguridad pasiva era adecuado. La dirección asistida, aunque no sensible a la velocidad, facilitaba las maniobras. En cuanto a infoentretenimiento, ofrecía lo básico para la época, con una radio-CD y controles sencillos.

Competencia

En el segmento de los familiares compactos, el Peugeot 307 SW se enfrentaba a duros competidores como el Renault Mégane Grand Tour, el Ford Focus Wagon o el Opel Astra Caravan. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el 307 SW destacaba por su diseño más atrevido, su luminosidad interior y la eficiencia de su motor HDi. Otros rivales como el Volkswagen Golf Variant o el SEAT León ST también presentaban alternativas interesantes, aunque el Peugeot solía ofrecer una relación equipamiento-precio muy competitiva.

Conclusión

El Peugeot 307 SW Pack 2.0 HDi 136 de 2002 fue un coche familiar muy competente, que supo combinar un diseño atractivo con una gran funcionalidad y un motor diésel potente y eficiente. Su confort de marcha y la amplitud de su habitáculo lo convertían en una opción ideal para viajes largos y el día a día familiar. Aunque no era el más deportivo de su categoría, su equilibrio general lo hacía muy recomendable para quienes buscaban un vehículo versátil y agradable de conducir. Fue un modelo que dejó una huella importante en el segmento de los familiares.