Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 112 FAP CMP · 111 CV (2010-2011)

2008
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Peugeot 308 - Vista 1
Peugeot 308 - Vista 2
Peugeot 308 - Vista 3
Peugeot 308 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 308

Potencia

111CV

Par

270Nm

Consumo

4.4l/100

Emisiones

114g/km

0-100 km/h

11.4s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

-kg

Precio

20,150

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

348 L

Depósito

60 L

Potencia

82 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima111 CV / 82 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero348 L

Análisis detallado del Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 112 FAP CMP · 111 CV (2010-2011)

Descripción general

El Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 112 FAP CMP de 2008 es una propuesta interesante dentro del segmento de los compactos. Con su motor diésel de 111 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, este modelo busca ofrecer un equilibrio entre eficiencia y comodidad. Su diseño, aunque ya con algunos años, mantiene una estética que puede resultar atractiva para quienes buscan un coche funcional y con un toque distintivo de la marca francesa.

Experiencia de conducción

Al volante, el Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 112 FAP CMP ofrece una experiencia de conducción suave y relajada, ideal para el día a día y viajes largos. El motor diésel, con sus 111 CV, responde con solvencia, especialmente en recuperaciones, y la transmisión automática de 6 velocidades contribuye a un confort de marcha notable. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje placentero. La dirección, sensible a la velocidad, facilita las maniobras en ciudad y ofrece una buena precisión en carretera. No es un coche de pretensiones deportivas, pero cumple con creces en su cometido de transporte cómodo y eficiente.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 308 5p Sportium de 2008 se caracteriza por sus líneas fluidas y una silueta que, aunque compacta, transmite una sensación de solidez. El frontal, con sus faros alargados y la parrilla distintiva de Peugeot, le otorga una personalidad reconocible. Las cinco puertas facilitan el acceso al habitáculo, y las dimensiones contenidas (4276 mm de largo, 1815 mm de ancho y 1498 mm de alto) lo hacen manejable en entornos urbanos. El interior, aunque no es el más moderno, está bien resuelto, con una disposición de los elementos que busca la ergonomía y la funcionalidad. Los detalles Sportium pueden añadir un toque de dinamismo al conjunto.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 112 FAP CMP de 2008 incorpora elementos que, para su época, eran bastante competentes. El motor diésel de 1.6 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia. La transmisión automática de 6 velocidades, aunque no es la más rápida del mercado actual, ofrece un cambio de marchas suave y contribuye a la comodidad. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección asistida sensible a la velocidad. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción, su equipamiento es suficiente para una conducción segura y confortable.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 112 FAP CMP de 2008 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Renault Mégane o el Opel Astra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en diseño, prestaciones o equipamiento. El 308 se posicionaba como una opción equilibrada, con un buen confort de marcha, un motor diésel eficiente y un diseño distintivo, buscando atraer a aquellos que valoraban la comodidad y la economía de uso.

Conclusión

El Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 112 FAP CMP de 2008 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción válida para quienes buscan un compacto diésel eficiente y cómodo. Su motor de 111 CV, combinado con la transmisión automática, ofrece una experiencia de conducción relajada y un consumo contenido. El diseño, aunque no es vanguardista, mantiene una estética agradable, y el interior cumple con las expectativas de funcionalidad. Es un coche honesto, sin grandes pretensiones, pero que cumple con su cometido de transporte diario con solvencia y un toque de distinción francesa.