Especificaciones y análisis del Peugeot 308
Potencia
90CV
Par
215Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
120g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1378kg
Precio
15,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
348 L
60 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 308 5p Confort 1.6 HDi 90 CV (2007-2008)
Descripción general
El Peugeot 308 de 2008, en su versión Confort 1.6 HDi de 90 CV, se presenta como una opción sensata y equilibrada dentro del segmento de los compactos. Con un precio de 15.900 €, este modelo diésel de 5 puertas buscaba conquistar a aquellos que valoraban la eficiencia y la comodidad en el día a día, sin renunciar a un toque de estilo francés. Su motor de 90 CV, aunque no es el más potente, promete un consumo ajustado y una respuesta adecuada para la mayoría de las situaciones.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 308 1.6 HDi de 90 CV, la sensación predominante es de suavidad y confort. El motor diésel, con sus 90 CV y 215 Nm de par a 1750 rpm, ofrece una entrega de potencia lineal y suficiente para moverse con soltura en ciudad y mantener cruceros estables en carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.6 segundos no es fulgurante, pero cumple. La dirección, sensible a la velocidad, contribuye a una conducción agradable, mientras que la suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto. El consumo combinado de 4.5 l/100km es uno de sus puntos fuertes, invitando a viajes largos sin preocuparse excesivamente por el repostaje. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros ofrecen una detención segura y eficaz.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 308 de 2008 se caracteriza por sus líneas fluidas y una estética que, en su momento, buscaba modernizar la imagen de la marca. La carrocería de 5 puertas, con sus 4276 mm de largo y 1815 mm de ancho, proyecta una imagen robusta y bien plantada. Los faros delanteros, grandes y rasgados, le otorgan una mirada distintiva, mientras que la parrilla frontal, con el emblema del león en el centro, refuerza su identidad. El interior, aunque funcional, presenta un diseño sobrio y ergonómico, con materiales que buscan ofrecer una buena sensación al tacto. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/65 R15 complementan su aspecto general, aportando un equilibrio entre estética y confort de marcha.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 308 de 2008, en su versión Confort, ofrecía lo esencial para la época. Su motor 1.6 HDi de 90 CV, con inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, era un ejemplo de eficiencia diésel. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque sencilla, era robusta y fiable. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco en ambos ejes y una dirección asistida sensible a la velocidad. Aunque carecía de las avanzadas ayudas a la conducción que encontramos hoy en día, su equipamiento básico estaba a la altura de lo esperado en su segmento y año de fabricación, priorizando la funcionalidad y la durabilidad.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el Peugeot 308 1.6 HDi de 90 CV se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf, el Renault Mégane, el Ford Focus o el Opel Astra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 308 se distinguía por su confort de marcha, su eficiencia diésel y un diseño que, para muchos, resultaba atractivo y elegante. Su precio competitivo de 15.900 € lo posicionaba como una alternativa interesante para aquellos que buscaban un coche práctico y económico de mantener.
Conclusión
El Peugeot 308 1.6 HDi de 90 CV de 2008 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción válida para quienes buscan un compacto fiable, económico y confortable. Su motor diésel, con un consumo muy ajustado, lo convierte en un compañero ideal para el día a día y para viajes largos. Su diseño, aunque ya no es el más moderno, mantiene una estética agradable y funcional. Es un coche que cumple con creces su cometido, ofreciendo una experiencia de conducción equilibrada y sin grandes pretensiones, pero con la solidez y el encanto que se espera de un Peugeot.




