Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 90 · 90 CV (2010)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 308 - Vista 1
Peugeot 308 - Vista 2
Peugeot 308 - Vista 3
Peugeot 308 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 308

Potencia

90CV

Par

215Nm

Consumo

4.5l/100

Emisiones

120g/km

0-100 km/h

12.6s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1378kg

Precio

17,470

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

348 L

Depósito

60 L

Potencia

66 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima90 CV / 66 kW
Par máximo215 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero348 L

Análisis detallado del Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 90 · 90 CV (2010)

Descripción general

El Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 90 de 2008 es un compacto que, a pesar de su discreta potencia, promete eficiencia y un toque de distinción. Con su motor diésel de 90 CV, se posiciona como una opción sensata para quienes buscan un equilibrio entre coste, consumo y funcionalidad en el día a día. Es un coche que, sin grandes alardes, busca conquistar por su practicidad y su herencia francesa.

Experiencia de conducción

Al volante de este 308, la sensación predominante es de suavidad y confort. El motor 1.6 HDi de 90 CV, aunque no es un derroche de potencia, responde con solvencia en la mayoría de situaciones urbanas e interurbanas. La dirección, sensible a la velocidad, ofrece una buena conexión con la carretera, mientras que la suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto. No es un coche para emociones fuertes, sino para disfrutar de trayectos relajados y eficientes. La caja de cambios manual de 5 velocidades se maneja con fluidez, contribuyendo a una experiencia de conducción agradable y sin sobresaltos.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 308 de 2008, en su versión de 5 puertas, se caracteriza por líneas fluidas y una estética que busca la elegancia sin caer en estridencias. Su frontal, con la característica parrilla de Peugeot y unos faros alargados, le confiere una mirada distintiva. La silueta es equilibrada, con una caída suave del techo que le otorga un aspecto dinámico. En el interior, la disposición de los elementos es funcional y ergonómica, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten una sensación de solidez y buen acabado. Es un diseño que, aunque ha evolucionado con el tiempo, mantiene una esencia atemporal y reconocible de la marca francesa.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 90 de 2008 incorpora lo esencial para la época. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, es un ejemplo de eficiencia mecánica. Aunque carece de sistemas avanzados como el Stop&Start en esta versión, su consumo combinado de 4.5 l/100km y sus emisiones de 120 g/km de CO2 lo sitúan como un vehículo respetuoso con el medio ambiente para su generación. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección de cremallera sensible a la velocidad que mejora la maniobrabilidad. Es una tecnología enfocada en la fiabilidad y la eficiencia del día a día.

Competencia

En su segmento, el Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 90 se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Golf, el Renault Mégane o el Ford Focus. Frente a ellos, el 308 ofrecía un diseño distintivo, un confort de marcha notable y una eficiencia de consumo muy competitiva gracias a su motor diésel. Si bien otros rivales podían destacar en deportividad o en un mayor equipamiento tecnológico, el 308 se posicionaba como una alternativa equilibrada y con un toque de elegancia francesa, ideal para quienes valoraban la comodidad y la economía de uso por encima de las prestaciones puras.

Conclusión

El Peugeot 308 5p Sportium 1.6 HDi 90 de 2008 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un compacto diésel fiable y económico. Su diseño atemporal, su confort de marcha y su probada eficiencia lo convierten en un compañero ideal para el día a día. No es el más potente ni el más vanguardista, pero su equilibrio general y su enfoque en la practicidad lo hacen un vehículo digno de consideración. Es un coche que cumple con creces su cometido, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y sin complicaciones.