Especificaciones y análisis del Peugeot 308
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
146g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1496kg
Precio
20,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
348 L
60 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 308 5p Premium 2.0 HDi 136 CV FAP (2007-2008)
Descripción general
El Peugeot 308 de 2008, en su versión Premium 2.0 HDi de 136 CV, se presenta como una opción atractiva dentro del segmento de los compactos. Con un diseño que busca la elegancia y una motorización diésel potente, este modelo prometía una experiencia de conducción equilibrada y un buen nivel de equipamiento para la época. Su llegada al mercado buscaba consolidar la presencia de Peugeot en un segmento muy competido, ofreciendo un coche que combinara confort, prestaciones y un consumo contenido.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 308 2.0 HDi de 136 CV, la sensación es de solidez y aplomo. El motor diésel, con sus 136 caballos, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una buena capacidad de aceleración y adelantamiento. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite aprovechar al máximo el par motor de 320 Nm, haciendo que la conducción sea fluida y agradable tanto en ciudad como en carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha notable sin sacrificar excesivamente la estabilidad. La dirección, de cremallera y sensible a la velocidad, ofrece una buena precisión, aunque algunos podrían desear un tacto un poco más directo. En general, es un coche que invita a viajar, con un buen aislamiento acústico que contribuye a una experiencia relajada.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 308 de 2008 se caracteriza por sus líneas fluidas y una estética que, en su momento, se consideró moderna y elegante. La carrocería de 5 puertas, con sus 4276 mm de longitud, 1815 mm de anchura y 1498 mm de altura, le confiere una presencia robusta pero estilizada. El frontal destaca por sus faros alargados y una parrilla prominente, elementos que le otorgan una personalidad distintiva. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17, tanto delante como detrás, realzan su aspecto deportivo y contribuyen a una imagen de coche bien plantado en la carretera. En el interior, el diseño es funcional y los materiales, aunque no lujosos, transmiten una sensación de calidad. La disposición de los mandos es intuitiva y el espacio interior es adecuado para cinco ocupantes, con un maletero de 348 litros que cumple con las expectativas del segmento.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 308 de 2008 incorporaba soluciones que buscaban mejorar la experiencia de conducción y el confort. El motor 2.0 HDi de 136 CV, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y prestaciones dentro de los diésel de su categoría. La presencia de un filtro de partículas (FAP) demostraba el compromiso de la marca con las normativas medioambientales de la época. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 302 mm delante y discos de 249 mm detrás, asegurando una buena capacidad de frenado. La dirección asistida sensible a la velocidad era un detalle que mejoraba la maniobrabilidad en ciudad y la estabilidad en carretera. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento era competitivo para su segmento y año de fabricación.
Competencia
El Peugeot 308 2.0 HDi de 136 CV se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos. Sus principales rivales eran modelos como el Volkswagen Golf, el Ford Focus, el Renault Mégane, el Opel Astra y el SEAT León. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de deportividad, confort, equipamiento o precio. El 308 buscaba diferenciarse por su diseño distintivo, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel, ofreciendo una alternativa sólida y atractiva para aquellos que buscaban un compacto equilibrado y con un toque de elegancia francesa.
Conclusión
El Peugeot 308 2.0 HDi de 136 CV de 2008 fue un coche que supo combinar un diseño atractivo con un motor diésel potente y eficiente. Ofrecía un buen equilibrio entre confort y dinamismo, lo que lo convertía en una opción muy interesante para quienes buscaban un compacto versátil, capaz de afrontar tanto los desplazamientos diarios como los viajes largos con solvencia. Su equipamiento y la calidad de sus acabados, aunque no sobresalientes, estaban a la altura de lo esperado en su segmento. En definitiva, un coche que dejó una buena impresión y que, a día de hoy, sigue siendo una opción a considerar en el mercado de segunda mano por su fiabilidad y prestaciones.




