Especificaciones y análisis del Peugeot 406 Coupé
Potencia
133CV
Par
314Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
208km/h
Peso
1410kg
Precio
30,790€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
4 / 2 puertas
390 L
70 L
98 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 406 Coupé HDi 136 · 133 CV (2001-2004)
Descripción general
El Peugeot 406 Coupé HDi 136, fabricado entre 2001 y 2004, es un coche que evoca una época donde la elegancia y el placer de conducir se fusionaban con la eficiencia diésel. Este coupé de dos puertas, con su motor 2.2 Diésel de 133 CV, ofrecía una propuesta atractiva para quienes buscaban un vehículo con estilo, un rendimiento adecuado y un consumo contenido. Su diseño atemporal, obra de Pininfarina, lo convirtió en un clásico instantáneo, destacando en el segmento de los coupés de tamaño medio.
Experiencia de conducción
Al volante del 406 Coupé HDi 136, la sensación es de aplomo y confort. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, ofreciendo un viaje suave y refinado. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia bruta, entrega sus 133 CV de forma lineal y con un par motor de 314 Nm a 2000 rpm que permite recuperaciones ágiles. La dirección de cremallera, aunque carece de la asistencia variable de modelos más modernos, ofrece una conexión directa con la carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos y una velocidad máxima de 208 km/h son cifras respetables para la época y el tipo de motorización, invitando a disfrutar de viajes largos con una notable eficiencia, con un consumo combinado de 6.4 l/100km.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 406 Coupé es, sin duda, su mayor carta de presentación. Obra del estudio Pininfarina, sus líneas fluidas y elegantes han resistido el paso del tiempo con una gracia excepcional. La silueta baja y ancha, los faros alargados y la caída suave del techo hacia la zaga le confieren una estética deportiva y sofisticada. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 215/55 R16 W complementan su imagen. En el interior, la disposición de los elementos es clásica y funcional, con materiales de buena calidad para la época y un habitáculo diseñado para cuatro ocupantes, ofreciendo un maletero de 390 litros, suficiente para el equipaje de un viaje en pareja o con amigos.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el 406 Coupé HDi 136 incorporaba las soluciones habituales de su tiempo. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento para la época. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, ofrecía un manejo preciso. En cuanto a seguridad y confort, contaba con frenos de disco ventilados de 305 mm delante y discos de 290 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. La dirección asistida y la suspensión bien calibrada contribuían a una experiencia de conducción segura y placentera. Aunque carecía de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su tecnología estaba enfocada en la fiabilidad y la experiencia de conducción pura.
Competencia
En su segmento, el Peugeot 406 Coupé HDi 136 competía con modelos como el Alfa Romeo GTV, el Fiat Coupé o incluso versiones de entrada de coupés alemanes como el BMW Serie 3 Coupé o el Mercedes-Benz CLK. Sin embargo, el 406 Coupé se distinguía por su combinación única de diseño italiano, confort francés y la eficiencia de su motor diésel, ofreciendo una alternativa más elegante y menos ostentosa que sus rivales alemanes, y con una mayor practicidad que algunos de sus homólogos italianos.
Conclusión
El Peugeot 406 Coupé HDi 136 es un coche que, a día de hoy, sigue siendo una opción muy interesante para los amantes de los coupés clásicos y elegantes. Su diseño atemporal, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel lo convierten en un vehículo ideal para disfrutar de la carretera sin renunciar a un consumo contenido. Es un coche que enamora por sus formas y que ofrece una experiencia de conducción gratificante, un verdadero icono de la automoción francesa con alma italiana.




