Especificaciones y análisis del Peugeot 406
Potencia
90CV
Par
205Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.5s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1330kg
Precio
19,840€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
430 L
70 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 406 4p SR HDi 90 Pack · 90 CV (2002-2004)
Descripción general
El Peugeot 406, en su versión berlina de 1999 con el motor 2.0 HDi de 90 CV, se presenta como una opción sensata y elegante para quienes buscan un coche familiar con un toque de distinción francesa. Este modelo, que se mantuvo en producción hasta 2004, ofrecía un equilibrio entre confort, eficiencia y un diseño atemporal que aún hoy conserva su atractivo.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 406, la sensación predominante es de suavidad y confort. La suspensión, típicamente francesa, absorbe las irregularidades del camino con una maestría que pocos rivales de su época podían igualar, haciendo de cada viaje una experiencia relajada. El motor HDi de 90 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su par de 205 Nm a bajas revoluciones (1900 rpm), lo que se traduce en una respuesta agradable y suficiente para el día a día, especialmente en carretera. La dirección, de cremallera, ofrece una asistencia adecuada para maniobrar con facilidad, y la caja de cambios manual de 5 velocidades, aunque no es la más precisa, cumple su función sin estridencias. La aceleración de 0 a 100 km/h en 14.5 segundos y una velocidad máxima de 180 km/h lo sitúan en un rango de prestaciones adecuado para su enfoque familiar y de bajo consumo.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 406 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Sus líneas fluidas y elegantes, obra del estudio Pininfarina, le otorgan una presencia distinguida y atemporal. La berlina de 4 puertas, con sus 4598 mm de longitud, 1765 mm de anchura y 1412 mm de altura, proyecta una imagen de solidez y equilibrio. Los faros alargados y la parrilla discreta se integran armoniosamente en el conjunto, mientras que la zaga, con sus pilotos horizontales, refuerza la sensación de anchura y estabilidad. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten una buena sensación de calidad y durabilidad. La habitabilidad es generosa, especialmente en las plazas traseras, y el maletero de 430 litros ofrece un espacio más que suficiente para el equipaje familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 406 de 1999, en esta versión SR HDi 90 Pack, incorporaba elementos que lo situaban a la altura de su tiempo. El motor 2.0 HDi fue pionero en la inyección directa por conducto común y el turbocompresor, tecnologías que mejoraron significativamente la eficiencia y el rendimiento de los motores diésel. Su consumo combinado de 5.6 l/100km era notablemente bajo para la época. En cuanto a seguridad, aunque no se especifican todos los detalles, es de esperar que contara con los sistemas básicos de la época. La suspensión delantera tipo McPherson y los frenos de disco ventilados delante y discos detrás aseguraban un comportamiento dinámico predecible y una frenada eficaz. La dirección asistida era un estándar que contribuía al confort de conducción.
Competencia
En su segmento, el Peugeot 406 competía con pesos pesados como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra y el Renault Laguna. Frente a ellos, el 406 destacaba por su diseño más emocional y su confort de marcha superior, especialmente en viajes largos. Si bien algunos rivales podían ofrecer motores más potentes o un equipamiento tecnológico más avanzado en ciertas versiones, el 406 se posicionaba como una alternativa elegante y cómoda, con un motor diésel muy eficiente que lo hacía atractivo para un público que valoraba el ahorro de combustible y la suavidad de funcionamiento.
Conclusión
El Peugeot 406 4p SR HDi 90 Pack de 1999 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo familiar con un diseño atractivo, un confort de marcha excepcional y un motor diésel muy eficiente. Su elegancia atemporal y su enfoque en la comodidad lo convierten en un clásico moderno que aún puede ofrecer muchas satisfacciones. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con una fiabilidad contrastada y unos costes de mantenimiento razonables para su categoría.




