Peugeot 406 Break SR Pack HDi 110 · 109 CV (2002-2004)

1999
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 406 - Vista 1
Peugeot 406 - Vista 2
Peugeot 406 - Vista 3
Peugeot 406 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 406

Potencia

109CV

Par

250Nm

Consumo

5.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.8s

Vel. Máx.

185km/h

Peso

1425kg

Precio

21,970

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

526 L

Depósito

70 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero526 L

Análisis detallado del Peugeot 406 Break SR Pack HDi 110 · 109 CV (2002-2004)

Descripción general

El Peugeot 406 Break SR Pack HDi 110 de 1999 es un vehículo que encarna la esencia de la comodidad y la funcionalidad familiar de finales del siglo XX. Con su motor diésel de 109 CV, ofrecía una propuesta equilibrada para quienes buscaban un coche espacioso y eficiente para el día a día y los viajes largos.

Experiencia de conducción

Al volante de este 406 Break, la sensación predominante es de suavidad y aplomo. La suspensión, tipo McPherson en el eje delantero, filtra las irregularidades del camino con maestría, proporcionando un confort de marcha notable. El motor HDi de 109 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su par de 250 Nm a bajas revoluciones (1750 rpm), lo que se traduce en una respuesta agradable y una buena capacidad para mover el conjunto, especialmente en carretera. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una conexión decente con la carretera, y los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizan una detención segura. Es un coche que invita a la calma, a disfrutar del viaje sin prisas, con una rumorosidad contenida para la época.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 406 Break de 1999 es un reflejo de la elegancia sobria y funcional que caracterizó a la marca en esa década. Sus líneas fluidas y alargadas le otorgan una presencia distinguida, sin estridencias. La carrocería familiar, con sus 4736 mm de longitud, se integra armoniosamente, ofreciendo un maletero generoso de 526 litros. Los faros, aunque de diseño clásico, contribuyen a una imagen frontal amable y reconocible. Es un diseño atemporal que, incluso hoy, mantiene cierta dignidad y no desentona en el paisaje automovilístico.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 406 Break SR Pack HDi 110 de 1999 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo, especialmente en lo que respecta a su motorización. El propulsor diésel HDi con inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, fue un hito en la eficiencia y el refinamiento de los motores diésel, ofreciendo un consumo combinado de 5.7 l/100km. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, bien escalonada para aprovechar el par motor. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco en ambos ejes y estabilizadoras delanteras y traseras, elementos que contribuían a un comportamiento dinámico predecible y seguro. Si bien carecía de las pantallas táctiles y la conectividad moderna, su tecnología se centraba en la mecánica y la seguridad activa y pasiva.

Competencia

En su segmento, el Peugeot 406 Break SR Pack HDi 110 competía con modelos como el Volkswagen Passat Variant, el Ford Mondeo Wagon, el Renault Laguna Grandtour y el Opel Vectra Caravan. Frente a ellos, el 406 destacaba por su confort de marcha, la suavidad de su motor HDi y un diseño que muchos consideraban más elegante. Su equilibrio entre espacio, eficiencia y agrado de conducción lo posicionaba como una opción muy atractiva para las familias que buscaban un vehículo versátil y fiable.

Conclusión

El Peugeot 406 Break SR Pack HDi 110 de 1999 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de lo que un buen familiar debe ser: espacioso, cómodo, eficiente y con un diseño que envejece con dignidad. Su motor diésel, pionero en su momento, ofrece un rendimiento adecuado y un consumo contenido, ideal para largos viajes. Es un vehículo que, si bien no busca la deportividad, recompensa con una experiencia de conducción relajada y segura, haciendo de cada trayecto una experiencia placentera. Una elección sensata para quienes valoran la funcionalidad y el confort por encima de todo.