Peugeot 406 Break SRDT HDi 110 Van Velde · 109 CV (1999-2001)

1999
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 406 - Vista 1
Peugeot 406 - Vista 2
Peugeot 406 - Vista 3
Peugeot 406 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 406

Potencia

109CV

Par

250Nm

Consumo

5.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.8s

Vel. Máx.

185km/h

Peso

1535kg

Precio

22,308

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

526 L

Depósito

70 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero526 L

Análisis detallado del Peugeot 406 Break SRDT HDi 110 Van Velde · 109 CV (1999-2001)

Descripción general

El Peugeot 406 Break SRDT HDi 110 Van Velde de 1999 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de robustez y funcionalidad. Este familiar francés, con su motor diésel de 109 CV, se presentaba como una opción sensata y cómoda para aquellos que buscaban espacio y eficiencia en una época donde los diésel comenzaban a ganar terreno con fuerza. Su diseño atemporal y su enfoque práctico lo convirtieron en un compañero fiel para muchas familias.

Experiencia de conducción

Al volante del 406 Break, la sensación predominante es de confort y aplomo. La suspensión, típicamente francesa, absorbe las irregularidades del camino con una suavidad que invita a los viajes largos. El motor HDi de 109 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un par motor de 250 Nm a bajas revoluciones (1750 rpm) que permite una conducción relajada y eficiente, ideal para el día a día y para afrontar autopistas sin estrés. La dirección, de cremallera, transmite una conexión adecuada con la carretera, y la caja de cambios manual de 5 velocidades, aunque no es la más precisa del mercado, cumple su función sin mayores inconvenientes. Es un coche que te envuelve en una atmósfera de tranquilidad, perfecto para disfrutar del camino sin prisas.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 406 Break es un ejemplo de elegancia funcional. Sus líneas fluidas y equilibradas, con una longitud de 4736 mm y una anchura de 1760 mm, le otorgan una presencia distinguida sin caer en estridencias. La versión Break acentúa su carácter práctico con una generosa capacidad de maletero de 526 litros, perfectamente integrada en la silueta del coche. Los faros delanteros, con su forma característica, y la parrilla discreta, le confieren una mirada amable y reconocible. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo del tiempo.

Tecnología y características

En 1999, el Peugeot 406 Break SRDT HDi 110 incorporaba tecnología que lo situaba a la vanguardia de su segmento. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, era un referente en eficiencia y refinamiento para la época. Con 109 CV y un consumo combinado de 5.7 l/100km, ofrecía un equilibrio notable entre prestaciones y economía. La suspensión delantera tipo McPherson y los frenos de disco ventilados en el eje delantero, junto con los discos traseros, aseguraban un comportamiento dinámico seguro y predecible. Aunque carecía de los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su tecnología mecánica estaba muy bien resuelta para su tiempo.

Competencia

En su momento, el Peugeot 406 Break competía en un segmento muy disputado. Sus principales rivales incluían modelos como el Volkswagen Passat Variant, el Ford Mondeo Wagon, el Renault Laguna Grandtour y el Opel Vectra Caravan. Frente a ellos, el 406 Break destacaba por su confort de marcha, su diseño elegante y la eficiencia de su motor HDi, ofreciendo una alternativa con un toque distintivo francés en un mercado dominado por opciones más sobrias.

Conclusión

El Peugeot 406 Break SRDT HDi 110 Van Velde de 1999 es un coche que representa la esencia de los familiares de finales del siglo XX: práctico, cómodo y con un diseño que perdura. Su motor diésel, eficiente y fiable, lo convierte en una opción interesante incluso hoy para quienes buscan un vehículo espacioso y económico de mantener. Es un coche que, más allá de sus especificaciones, transmite una sensación de solidez y confianza, un compañero de viaje que cumple con creces su cometido y que, sin duda, dejó una huella positiva en la historia de Peugeot.