Especificaciones y análisis del Peugeot 406
Potencia
109CV
Par
250Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.5s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1445kg
Precio
23,870€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
7 / 5 puertas
526 L
70 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 406 Familiar STDT HDi 110 · 109 CV (1999-2004)
Descripción general
El Peugeot 406 Familiar STDT HDi 110 de 1999 es un vehículo que encarna la esencia de la berlina familiar de finales de los 90. Con su motor diésel de 109 CV, prometía eficiencia y un rendimiento adecuado para el día a día, sin renunciar a la comodidad y el espacio que se espera de un coche de su segmento. Era una opción muy atractiva para familias que buscaban un compañero de viaje fiable y económico.
Experiencia de conducción
Al volante, el 406 Familiar ofrecía una experiencia de conducción suave y confortable. El motor HDi de 109 CV, aunque no era un derroche de potencia, entregaba su par de 250 Nm a bajas revoluciones (1750 rpm), lo que se traducía en una respuesta enérgica y una buena capacidad de recuperación, ideal para adelantamientos y viajes largos. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero, absorbía las irregularidades del terreno con maestría, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrecía una buena conexión con la carretera, transmitiendo confianza al conductor. Su velocidad máxima de 185 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 13.5 segundos lo posicionaban como un coche equilibrado, más enfocado en el confort que en las prestaciones puras.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 406 Familiar de 1999 es un reflejo de la elegancia y la funcionalidad de la época. Sus líneas fluidas y aerodinámicas, con una longitud de 4740 mm, una anchura de 1765 mm y una altura de 1500 mm, le conferían una presencia distinguida en la carretera. La carrocería familiar, con sus 5 puertas, no solo aportaba un aspecto práctico, sino que también se integraba armoniosamente en el conjunto, manteniendo la sofisticación del modelo. El frontal, con sus faros alargados y la característica parrilla de Peugeot, le otorgaba una mirada decidida. En el interior, la amplitud era la protagonista, con capacidad para 7 asientos y un maletero generoso de 526 litros, perfecto para las necesidades de una familia.
Tecnología y características
En 1999, el Peugeot 406 Familiar STDT HDi 110 incorporaba tecnología avanzada para su tiempo, destacando especialmente su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo e intercooler. Este sistema no solo mejoraba la eficiencia del combustible, con un consumo combinado de 5.7 l/100km, sino que también optimizaba la entrega de potencia y reducía las emisiones. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque estándar, estaba bien escalonada para aprovechar al máximo las capacidades del motor. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como estabilizadores en ambos ejes, lo que contribuía a una conducción segura y estable. Aunque carecía de las sofisticadas ayudas a la conducción actuales, su tecnología mecánica era robusta y fiable.
Competencia
En su segmento, el Peugeot 406 Familiar STDT HDi 110 competía con modelos como el Volkswagen Passat Variant, el Ford Mondeo Wagon o el Renault Laguna Grandtour. Frente a ellos, el 406 destacaba por su confort de marcha, su elegante diseño y la eficiencia de su motor HDi, que era uno de los más avanzados de su categoría en aquel momento. Ofrecía un equilibrio muy atractivo entre espacio, economía y placer de conducción, lo que lo convertía en una opción muy sólida para quienes buscaban una berlina familiar completa.
Conclusión
El Peugeot 406 Familiar STDT HDi 110 de 1999 fue un coche que supo conquistar a su público gracias a una combinación de elegancia, confort y eficiencia. Su motor diésel, su amplio interior y su comportamiento en carretera lo convirtieron en un compañero ideal para el día a día y para los viajes largos en familia. A pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de la ingeniería automotriz de Peugeot, un vehículo que ofrecía mucho por su precio y que dejó una huella positiva en el mercado.




