Peugeot 406 Break SR 2.0 Van Velde · 135 CV (1999-2000)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v
Peugeot 406 - Vista 1
Peugeot 406 - Vista 2
Peugeot 406 - Vista 3
Peugeot 406 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 406

Potencia

135CV

Par

190Nm

Consumo

8.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

203km/h

Peso

1475kg

Precio

20,296

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

526 L

Depósito

70 L

Potencia

99 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima135 CV / 99 kW
Par máximo190 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero526 L

Análisis detallado del Peugeot 406 Break SR 2.0 Van Velde · 135 CV (1999-2000)

Descripción general

El Peugeot 406 Break SR 2.0 Van Velde de 1999 es un vehículo que evoca una época de elegancia y funcionalidad. Con su motor de gasolina de 135 CV y una transmisión manual de 5 velocidades, este familiar ofrecía una combinación de confort y practicidad, ideal para quienes buscaban un coche espacioso sin renunciar a un toque de distinción francesa. Su diseño atemporal y su enfoque en la comodidad lo convirtieron en una opción atractiva para las familias de finales de los 90.

Experiencia de conducción

Al volante del 406 Break, la sensación es de aplomo y suavidad. La suspensión tipo McPherson delantera y los frenos de disco ventilados en el eje delantero, junto con los discos traseros, proporcionaban una conducción segura y confortable. Aunque no era un coche de altas prestaciones, sus 135 CV permitían una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos y una velocidad máxima de 203 km/h, cifras respetables para un familiar de su época. El consumo combinado de 8.4 l/100km era razonable, invitando a viajes largos con una buena autonomía gracias a su depósito de 70 litros. La dirección de cremallera ofrecía una respuesta precisa, contribuyendo a una experiencia de conducción agradable y relajada.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 406 Break es un claro ejemplo de la estética automovilística de finales de los 90. Sus líneas fluidas y elegantes, con una longitud de 4736 mm y una anchura de 1760 mm, le otorgaban una presencia imponente pero armoniosa. La carrocería familiar no comprometía la elegancia, integrando el espacio adicional de forma natural. Los neumáticos 195/65 R15 V en llantas de 6 x 15 pulgadas complementaban su silueta, aportando un toque de sobriedad y funcionalidad. El interior, con capacidad para 5 ocupantes y un maletero de 526 litros, estaba diseñado para la comodidad y la versatilidad, reflejando la filosofía de un coche pensado para la vida familiar.

Tecnología y características

En 1999, el Peugeot 406 Break SR 2.0 Van Velde incorporaba una tecnología sólida y probada. Su motor de gasolina de 1997 cc, con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, utilizaba inyección indirecta para optimizar la entrega de potencia. La construcción del motor, con bloque de hierro y culata de aluminio, garantizaba durabilidad y eficiencia. Aunque carecía de las sofisticaciones electrónicas de los coches modernos, su mecánica era robusta y fiable. La tracción delantera y la transmisión manual de 5 velocidades eran la norma en su segmento, ofreciendo un control directo y una experiencia de conducción tradicional. Los sistemas de frenado, con discos ventilados delanteros y discos traseros, aseguraban una capacidad de detención adecuada para su peso de 1475 kg.

Competencia

En su momento, el Peugeot 406 Break competía en un segmento muy disputado con modelos como el Renault Laguna Grandtour, el Ford Mondeo Wagon o el Opel Vectra Caravan. Frente a ellos, el 406 destacaba por su diseño más refinado y su enfoque en el confort de marcha, ofreciendo una alternativa con un toque más distintivo y una suspensión que priorizaba la suavidad. Su motor de 2.0 litros y 135 CV se situaba en un punto intermedio, ofreciendo un buen equilibrio entre prestaciones y consumo para la época, lo que lo hacía competitivo frente a las opciones de sus rivales directos.

Conclusión

El Peugeot 406 Break SR 2.0 Van Velde de 1999 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la ingeniería y el diseño automovilístico francés. Ofrecía una combinación equilibrada de espacio, confort y un rendimiento adecuado para las necesidades familiares de su época. Su elegancia discreta y su fiabilidad mecánica lo convirtieron en una opción muy valorada. Es un vehículo que, aún hoy, puede ofrecer una experiencia de conducción placentera y funcional, un verdadero clásico moderno que representa una era dorada de los familiares.