Peugeot 406 Break ST Pack Sport 2.2 HDi 136 · 133 CV (1999-2002)

1999
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 406 - Vista 1
Peugeot 406 - Vista 2
Peugeot 406 - Vista 3
Peugeot 406 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 406

Potencia

133CV

Par

314Nm

Consumo

6.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.3s

Vel. Máx.

201km/h

Peso

1535kg

Precio

26,040

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

526 L

Depósito

70 L

Potencia

98 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima133 CV / 98 kW
Par máximo314 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero526 L

Análisis detallado del Peugeot 406 Break ST Pack Sport 2.2 HDi 136 · 133 CV (1999-2002)

Descripción general

El Peugeot 406 Break ST Pack Sport 2.2 HDi 136 de 1999 es un vehículo que encarna la elegancia y la funcionalidad de la marca francesa. Diseñado para ofrecer un equilibrio perfecto entre confort y dinamismo, este familiar se presentaba como una opción muy atractiva para quienes buscaban espacio sin renunciar a una experiencia de conducción placentera. Su motor diésel de 133 CV prometía un rendimiento solvente y un consumo contenido, características muy valoradas en su época.

Experiencia de conducción

Al volante del 406 Break, la sensación de aplomo y estabilidad es notable. La suspensión, aunque orientada al confort, mantiene la carrocería bien controlada, permitiendo afrontar curvas con confianza. El motor 2.2 HDi, con sus 133 CV y un generoso par de 314 Nm, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, facilitando los adelantamientos y la conducción en carretera. La caja de cambios manual de cinco velocidades, precisa y de recorridos bien definidos, contribuye a una experiencia de conducción gratificante. El habitáculo, bien insonorizado, aísla a los ocupantes del ruido exterior, creando un ambiente relajado para viajes largos. La dirección, de tipo cremallera, proporciona una buena conexión con la carretera, aunque sin ser excesivamente directa, lo que se agradece en trayectos largos.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 406 Break es un ejemplo de la elegancia atemporal de la marca. Sus líneas fluidas y equilibradas le otorgan una presencia distinguida en la carretera. La parte frontal, con sus faros alargados y la característica parrilla de Peugeot, transmite una sensación de dinamismo. La silueta lateral, con una línea de techo que desciende suavemente hacia la zaga, integra el gran volumen de carga de forma armoniosa. Las llantas de 16 pulgadas, con neumáticos 205/55 R16, complementan el conjunto estético, aportando un toque deportivo sin caer en excesos. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados son un reflejo del buen hacer de Peugeot, con un salpicadero ergonómico y una instrumentación clara y legible.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 406 Break ST Pack Sport 2.2 HDi 136 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 2.2 HDi destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, elementos que optimizaban la entrega de potencia y la eficiencia. La admisión variable contribuía a una mejor respuesta en todo el rango de revoluciones. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 283 mm en el eje delantero y discos de 290 mm en el trasero, garantizando una frenada eficaz. La suspensión delantera tipo McPherson y las barras estabilizadoras en ambos ejes aseguraban un comportamiento dinámico y seguro. Aunque no disponía de los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su equipamiento era competitivo para la época.

Competencia

En su segmento, el Peugeot 406 Break ST Pack Sport 2.2 HDi 136 se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Passat Variant, el Ford Mondeo Wagon o el Renault Laguna Grandtour. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el 406 destacaba por su equilibrio entre confort, diseño elegante y un motor diésel potente y eficiente. Su comportamiento dinámico y la calidad de sus acabados lo posicionaban como una alternativa muy sólida frente a sus rivales alemanes y franceses.

Conclusión

El Peugeot 406 Break ST Pack Sport 2.2 HDi 136 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de lo que un familiar bien concebido puede ofrecer. Su combinación de un diseño atractivo, un interior espacioso y confortable, un motor diésel potente y eficiente, y un comportamiento dinámico equilibrado lo convierten en una opción muy interesante para quienes buscan un vehículo práctico y agradable de conducir. Es un coche que invita a viajar, a disfrutar de la carretera con la familia y el equipaje, sin renunciar a un toque de distinción.