Peugeot 407 ST Sport HDi 110 FAP · 109 CV (2006-2007)

2004
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Peugeot 407 - Vista 1
Peugeot 407 - Vista 2
Peugeot 407 - Vista 3
Peugeot 407 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 407

Potencia

109CV

Par

260Nm

Consumo

5.5l/100

Emisiones

145g/km

0-100 km/h

11.7s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1512kg

Precio

23,400

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

407 L

Depósito

66 L

Potencia

80 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima109 CV / 80 kW
Par máximo260 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito66 L
Maletero407 L

Análisis detallado del Peugeot 407 ST Sport HDi 110 FAP · 109 CV (2006-2007)

Descripción general

El Peugeot 407, en su versión berlina Sport HDi 110 FAP de 2004, se presenta como una propuesta elegante y funcional. Con un motor diésel de 109 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, este vehículo prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia para el día a día. Su diseño, audaz para la época, buscaba captar miradas y ofrecer una experiencia de conducción distintiva.

Experiencia de conducción

Al volante del Peugeot 407, la sensación es de aplomo y confort. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 109 CV de forma suave y progresiva, ideal para trayectos largos y una conducción relajada. La suspensión, con su esquema de paralelogramo deformable tanto delante como detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero. La dirección, precisa, contribuye a una buena conexión con la carretera, mientras que los frenos, con discos ventilados delanteros y discos traseros, ofrecen una capacidad de detención adecuada. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.7 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h lo sitúan en un rango de prestaciones correcto para su segmento y época, sin grandes alardes pero con solvencia.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 407 es, sin duda, uno de sus puntos más característicos. Su frontal, con una parrilla prominente y unos faros alargados que se extienden hacia el parabrisas, le confiere una personalidad inconfundible y un aire de modernidad que aún hoy se percibe. La silueta de berlina, con sus 4676 mm de longitud, 1811 mm de anchura y 1447 mm de altura, es elegante y fluida. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/60 R16 H complementan su estética. El interior, aunque no se detalla en los datos, se esperaba que siguiera la línea de confort y ergonomía típica de la marca, con un maletero de 407 litros que ofrecía una buena capacidad para el equipaje.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Peugeot 407 Sport HDi 110 FAP de 2004 incorporaba soluciones mecánicas avanzadas para su tiempo. El motor diésel de 1.6 litros y 109 CV contaba con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, elementos que optimizaban la combustión y la entrega de potencia. La presencia de un filtro antipartículas (FAP) era un indicativo de su compromiso con las normativas de emisiones, logrando una etiqueta DGT 'B' y unas emisiones de CO2 de 145 g/km. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes y la dirección de cremallera con asistencia (aunque no se especifica el tipo) contribuían a un comportamiento dinámico equilibrado y seguro. El consumo combinado de 5.5 l/100km era un punto fuerte en términos de eficiencia.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Peugeot 407 se enfrentaba a duros rivales como el Ford Mondeo, el Renault Laguna, el Volkswagen Passat o el Opel Vectra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes en términos de diseño, equipamiento, motorizaciones y comportamiento dinámico. El 407 buscaba diferenciarse con su diseño atrevido, su confort de marcha y la eficiencia de sus motores diésel, ofreciendo una alternativa con un toque francés distintivo.

Conclusión

El Peugeot 407 berlina Sport HDi 110 FAP de 2004 fue un coche que apostó por un diseño rompedor y un confort de marcha notable. Su motor diésel, eficiente y suave, lo hacía ideal para el uso diario y los viajes largos, mientras que su chasis proporcionaba una experiencia de conducción segura y agradable. Aunque no destacaba por unas prestaciones deportivas, su equilibrio general y su estética lo convertían en una opción interesante para aquellos que buscaban una berlina con personalidad y un buen nivel de equipamiento para su época. Un coche que, sin duda, dejó su huella en el panorama automovilístico.