Especificaciones y análisis del Peugeot 407
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
155g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
208km/h
Peso
1580kg
Precio
27,100€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
407 L
66 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 407 ST Confort Pack HDi 136 FAP · 136 CV (2004-2007)
Descripción general
El Peugeot 407, en su versión berlina ST Confort Pack HDi 136 FAP de 2004, se presenta como una opción elegante y funcional dentro del segmento de las berlinas medias. Con un motor diésel de 136 CV y una caja de cambios manual de 6 velocidades, este vehículo prometía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia para la época. Su diseño distintivo y su enfoque en el confort lo posicionaron como un competidor interesante en el mercado.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 407, la sensación es de aplomo y estabilidad. El motor diésel de 136 CV, con su generoso par de 320 Nm a 2000 rpm, ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, facilitando adelantamientos y recuperaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.8 segundos y una velocidad máxima de 208 km/h son cifras respetables para su categoría. La suspensión, con paralelogramo deformable tanto delante como detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave y confortable. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, la experiencia de conducción es relajada y agradable, ideal para largos trayectos.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 407 es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Su frontal, con una parrilla prominente y unos faros alargados que se extienden hacia el capó, le confiere una mirada agresiva y elegante a la vez. La silueta es fluida y aerodinámica, con una línea de techo que desciende suavemente hacia la zaga, otorgándole un aspecto coupé a pesar de ser una berlina de cuatro puertas. Las dimensiones de 4676 mm de largo, 1811 mm de ancho y 1447 mm de alto, junto con una batalla de 2725 mm, le otorgan una presencia imponente en la carretera. El interior, aunque sobrio, está bien rematado y ofrece una buena habitabilidad para cinco ocupantes, con un maletero de 407 litros que, si bien no es el más grande, es suficiente para el uso diario.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 407 ST Confort Pack HDi 136 FAP de 2004 incorporaba elementos que, para su tiempo, eran bastante avanzados. El motor diésel de 2.0 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La presencia de un filtro de partículas (FAP) demostraba el compromiso de Peugeot con las normativas medioambientales. En cuanto a la seguridad, contaba con un buen equipamiento, y en el confort, ofrecía elementos que hacían la vida a bordo más placentera. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un mejor aprovechamiento de la potencia del motor y contribuía a un consumo combinado de 5.9 l/100km, una cifra muy competitiva.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Peugeot 407 se enfrentaba a duros rivales como el Ford Mondeo, el Renault Laguna, el Volkswagen Passat y el Opel Vectra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el 407 destacaba por su diseño atrevido, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel. Frente a sus competidores, el 407 buscaba seducir a aquellos que valoraban la estética y una experiencia de conducción más orientada al bienestar.
Conclusión
El Peugeot 407 ST Confort Pack HDi 136 FAP de 2004 fue una berlina que supo combinar un diseño vanguardista con un buen nivel de confort y un motor diésel eficiente. Aunque no era el más deportivo de su clase, su aplomo en carretera y su habitabilidad lo convertían en una opción muy interesante para viajes largos y para el uso familiar. Su estética sigue siendo atractiva hoy en día, y su mecánica, bien mantenida, puede ofrecer muchos kilómetros de satisfacción. Es un coche que, sin ser perfecto, dejaba una huella emocional por su personalidad y su capacidad para hacer cada trayecto más agradable.




