Especificaciones y análisis del Peugeot 407
Potencia
163CV
Par
220Nm
Consumo
9.4l/100
Emisiones
224g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
213km/h
Peso
1546kg
Precio
28,300€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
407 L
66 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 407 ST Confort Pack 2.2 Aut. · 163 CV (2006-2007)
Descripción general
El Peugeot 407, en su versión berlina de 2004, se presenta como una propuesta elegante y distintiva en el segmento de las berlinas medias. Con su motor de gasolina de 2.2 litros y 163 CV, asociado a una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo buscaba ofrecer un equilibrio entre confort y prestaciones, destacando por su diseño audaz y su equipamiento.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 407, la sensación predominante es de suavidad y confort. La suspensión, con su esquema de paralelogramo deformable tanto delante como detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero. El motor de 163 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve el conjunto con soltura, especialmente en carretera. La caja de cambios automática de 4 velocidades, si bien cumple su función, puede sentirse algo lenta en ciertas situaciones, restando un punto de agilidad. La dirección, precisa y con buen tacto, contribuye a una conducción relajada y segura. En general, es un coche que invita a disfrutar de los trayectos largos con tranquilidad.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 407 fue, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y controvertidos. Su frontal, con una parrilla prominente y unos faros alargados que se extienden hacia el parabrisas, le otorgaba una personalidad única y muy reconocible. La silueta de berlina, con una línea de techo fluida y una zaga compacta, mantenía la elegancia. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/55 R17 W complementaban su imagen robusta y sofisticada. En el interior, el diseño era moderno y funcional, con materiales de buena calidad y una disposición de los mandos intuitiva, creando un ambiente acogedor y bien rematado.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 407 de 2004 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor de gasolina de 2.2 litros con inyección indirecta y 163 CV ofrecía un rendimiento adecuado, aunque su consumo combinado de 9.4 l/100km y emisiones de 224 g/km de CO2 reflejan una tecnología de motorización que ha evolucionado significativamente. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque eficaz, no ofrecía la sofisticación de las cajas de cambios más modernas. En cuanto a seguridad y confort, contaba con frenos de disco ventilados de 330 mm delante y discos de 290 mm detrás, dirección de cremallera y un sistema de suspensión bien resuelto para la época. El equipamiento interior incluía elementos de confort y asistencia a la conducción que lo posicionaban bien en su segmento.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Peugeot 407 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra o el Renault Laguna. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de espacio interior, dinámica de conducción o equipamiento. El 407 se distinguía por su diseño atrevido y su enfoque en el confort de marcha, buscando atraer a aquellos que valoraban la estética y una experiencia de conducción relajada por encima de la deportividad pura.
Conclusión
El Peugeot 407 berlina de 2004, con su motor 2.2 gasolina y cambio automático, fue un coche que dejó huella por su diseño vanguardista y su apuesta por el confort. Ofrecía una experiencia de conducción suave y agradable, ideal para viajes largos, aunque su consumo y las prestaciones de su caja de cambios automática podían ser puntos a mejorar. A pesar de la fuerte competencia, el 407 logró hacerse un hueco en el mercado, siendo una opción interesante para quienes buscaban una berlina con personalidad y un alto nivel de equipamiento para su época. Su legado reside en haber sido un coche que no dejó indiferente a nadie.




