Especificaciones y análisis del Peugeot 407
Potencia
163CV
Par
220Nm
Consumo
9.4l/100
Emisiones
224g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
213km/h
Peso
1592kg
Precio
25,130€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
407 L
66 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 407 Sport 2.2 Aut. · 163 CV (2007-2008)
Descripción general
El Peugeot 407 Sport 2.2 Automático de 2007 es una berlina que, a primera vista, te invita a un viaje de elegancia y confort. Con su motor de gasolina de 163 CV y una transmisión automática de 4 velocidades, este modelo prometía una experiencia de conducción suave y refinada, ideal para quienes buscaban distinción en la carretera. Su diseño, audaz para la época, lo diferenciaba claramente de sus competidores, marcando una declaración de intenciones por parte de Peugeot.
Experiencia de conducción
Al volante del 407 Sport 2.2, la sensación predominante es de aplomo y tranquilidad. La suspensión, diseñada para absorber las irregularidades del camino, ofrece un confort de marcha notable, aunque sin sacrificar del todo la conexión con la carretera. El motor de 2.2 litros, con sus 163 CV, entrega la potencia de manera lineal y progresiva, sin grandes alardes deportivos, pero con la suficiente solvencia para afrontar adelantamientos y viajes largos con desahogo. La caja automática de cuatro marchas, si bien no es la más rápida, cumple su función con suavidad, priorizando el confort sobre la inmediatez. Es un coche para disfrutar de los trayectos, para sentir la carretera sin prisas, envuelto en un ambiente de calma y sofisticación.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 407 fue, sin duda, uno de sus puntos más distintivos y controvertidos. Su frontal, con una parrilla prominente y unos faros alargados que se extendían hacia el parabrisas, le otorgaba una personalidad única y un aire de modernidad. La silueta de berlina, con una caída de techo suave y una zaga bien integrada, completaba un conjunto elegante y dinámico. Las llantas de 17 pulgadas, con neumáticos 215/55 R17, contribuían a esa imagen deportiva y robusta. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados eran evidentes, creando un habitáculo acogedor y funcional, aunque con una consola central que podía resultar algo recargada para algunos gustos. Era un coche que no dejaba indiferente, con una estética que, o te encantaba, o no te convencía del todo.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 407 Sport 2.2 Automático de 2007 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. Contaba con un sistema de inyección indirecta para su motor de gasolina, que buscaba un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de cuatro velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía una conducción relajada. En cuanto a seguridad, disponía de frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, garantizando una buena capacidad de frenado. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable en función de la velocidad, proporcionaba una respuesta precisa. En el interior, se esperaba encontrar un equipamiento completo en términos de confort y entretenimiento, acorde con su posicionamiento en el segmento de las berlinas medias-altas.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias, el Peugeot 407 Sport 2.2 Automático se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Renault Laguna o el Opel Vectra eran sus principales contendientes. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, ya fuera en términos de espacio interior, dinámica de conducción, equipamiento o precio. El 407 se distinguía por su diseño atrevido y su enfoque en el confort de marcha, buscando seducir a aquellos que valoraban la elegancia y una experiencia de conducción relajada por encima de la deportividad pura.
Conclusión
El Peugeot 407 Sport 2.2 Automático de 2007 es una berlina que, a pesar del paso del tiempo, conserva un encanto particular. Su diseño distintivo, su confort de marcha y su motor de gasolina de 163 CV lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un coche con personalidad y una conducción placentera. Si bien su consumo y la caja de cambios de cuatro velocidades pueden no ser los más eficientes para los estándares actuales, su elegancia y la sensación de aplomo que transmite al volante siguen siendo sus grandes bazas. Es un coche que invita a disfrutar del camino, a saborear cada kilómetro con una tranquilidad que pocos modelos de su época podían ofrecer.




