Especificaciones y análisis del Peugeot 407
Potencia
109CV
Par
260Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
148g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
189km/h
Peso
1567kg
Precio
23,880€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
448 L
66 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 407 SW Sport HDi 110 FAP · 109 CV (2007-2008)
Descripción general
El Peugeot 407 SW Sport HDi 110 FAP de 2005 es un familiar que irrumpió en el mercado con una propuesta audaz, combinando la elegancia francesa con una funcionalidad pensada para el día a día. Su diseño distintivo y su motor diésel eficiente lo posicionaron como una opción atractiva para quienes buscaban un coche versátil y con carácter.
Experiencia de conducción
Al volante de este 407 SW, la sensación es de aplomo y confort. La suspensión, un paralelogramo deformable tanto delante como detrás, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, ofreciendo un viaje suave y relajado. El motor 1.6 HDi de 109 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su par de 260 Nm a bajas revoluciones (1750 rpm), lo que se traduce en una respuesta ágil en ciudad y suficiente solvencia en carretera. La dirección de cremallera, aunque carece de la asistencia variable, proporciona una conexión decente con la carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.1 segundos y una velocidad máxima de 189 km/h lo sitúan en un rango adecuado para un familiar de su época, sin pretensiones deportivas, pero con la capacidad de afrontar viajes largos con comodidad y un consumo contenido de 5.6 l/100km.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 407 SW es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Con una longitud de 4763 mm y una anchura de 1811 mm, su silueta es esbelta y dinámica. El frontal, con su característica parrilla prominente y los faros alargados, le confiere una mirada felina y agresiva. La versión SW añade una línea de techo que se extiende suavemente hacia la zaga, culminando en un portón trasero con una luneta de apertura independiente, un detalle práctico y elegante. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/60 R16 H complementan su estética, aportando un toque de deportividad sin sacrificar el confort. El interior, con sus 5 plazas y un maletero de 448 litros, está diseñado para la funcionalidad y la comodidad, con materiales que, aunque no son premium, ofrecen una buena sensación de calidad y durabilidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 407 SW Sport HDi 110 FAP de 2005 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor diésel de 1.6 litros, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La presencia del Filtro Antipartículas (FAP) demostraba el compromiso de Peugeot con la reducción de emisiones, adelantándose a muchas normativas. Aunque no contaba con sistemas de asistencia a la conducción modernos, su equipamiento de seguridad pasiva y activa era completo, incluyendo frenos de disco ventilados delanteros de 283 mm y discos traseros de 290 mm, así como estabilizadoras en ambos ejes para un comportamiento dinámico seguro. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque no la más avanzada, era robusta y fiable.
Competencia
En el competitivo segmento de los familiares, el Peugeot 407 SW se enfrentaba a duros rivales como el Ford Mondeo Wagon, el Renault Laguna Grand Tour, el Opel Vectra Caravan o el Volkswagen Passat Variant. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el 407 SW destacaba por su diseño más atrevido y su enfoque en el confort de marcha, diferenciándose de la sobriedad alemana o la practicidad de otros modelos. Su motor HDi, conocido por su eficiencia, también era un punto a favor frente a la competencia.
Conclusión
El Peugeot 407 SW Sport HDi 110 FAP de 2005 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un familiar con personalidad. Su diseño distintivo, su confort de marcha y la eficiencia de su motor diésel lo convierten en un compañero de viaje agradable y económico. Aunque no es un coche para los amantes de las prestaciones puras, cumple con creces su función como vehículo familiar, ofreciendo un equilibrio entre estilo, practicidad y un toque de sofisticación francesa.




