Especificaciones y análisis del Peugeot 5008
Potencia
156CV
Par
240Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
9.6s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1535kg
Precio
24,020€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
579 L
60 L
115 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 5008 Allure 1.6 THP 155 5 plazas · 156 CV (2013)
Descripción general
El Peugeot 5008 de 2010, en su versión Allure 1.6 THP de 155 CV, se presenta como un monovolumen familiar que busca combinar la practicidad con un toque de distinción. Con un precio de 24.020 euros en su lanzamiento, este modelo ofrecía una alternativa interesante para quienes buscaban espacio y confort sin renunciar a un motor enérgico. Su diseño, aunque funcional, intentaba alejarse de la sobriedad típica del segmento, proponiendo líneas más dinámicas y una presencia notable en la carretera.
Experiencia de conducción
Al volante del Peugeot 5008 1.6 THP de 155 CV, la sensación es de un coche ágil para su tamaño. El motor de gasolina, con sus 156 CV y 240 Nm de par desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta contundente que permite adelantamientos seguros y una conducción fluida tanto en ciudad como en carretera. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de manejo satisfactoria. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un buen equilibrio entre confort y estabilidad. La dirección electrohidráulica, sensible a la velocidad, transmite confianza y facilita las maniobras. A pesar de su tamaño, el 5008 se siente aplomado y seguro, invitando a disfrutar de cada trayecto.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 5008 de 2010 se caracteriza por su silueta de monovolumen, pero con detalles que buscan romper con la monotonía. El frontal, con sus faros alargados y una parrilla prominente, le otorga una mirada distintiva. Las líneas laterales son fluidas y la gran superficie acristalada contribuye a una sensación de amplitud interior. La parte trasera, con sus pilotos verticales, es funcional y bien integrada. En el interior, el diseño es ergonómico y los materiales, aunque no lujosos, transmiten una buena sensación de calidad. La disposición de los mandos es intuitiva y el puesto de conducción es cómodo, con buena visibilidad. La versión Allure añade detalles que realzan su atractivo, como las llantas de 17 pulgadas y los acabados interiores específicos.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 5008 de 2010 incorporaba elementos que mejoraban la experiencia de conducción y el confort. El motor 1.6 THP, con inyección directa, turbo e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento para la época. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 302 mm delante y discos de 268 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. La dirección asistida electrohidráulica y sensible a la velocidad facilitaba el control del vehículo. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción de los modelos actuales, ofrecía un equipamiento completo para su segmento y año, incluyendo sistemas de infoentretenimiento y climatización que hacían los viajes más agradables.
Competencia
El Peugeot 5008 de 2010 competía en un segmento de monovolúmenes familiares muy disputado. Sus principales rivales eran modelos como el Renault Grand Scénic, el Citroën C4 Grand Picasso, el Volkswagen Touran o el Ford Grand C-Max. Frente a ellos, el 5008 se distinguía por su motorización THP, que ofrecía un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, y por un diseño que, sin ser revolucionario, aportaba un toque de elegancia. Su habitabilidad y la versatilidad de su interior eran puntos fuertes que lo hacían una opción atractiva para familias.
Conclusión
El Peugeot 5008 Allure 1.6 THP de 155 CV de 2010 es un monovolumen que supo combinar con acierto la funcionalidad y el espacio que se espera de un coche familiar, con un motor enérgico y un diseño que buscaba diferenciarse. Ofrecía un buen nivel de confort, una conducción agradable y un equipamiento tecnológico adecuado para su tiempo. Era una opción sólida para quienes necesitaban un vehículo versátil y capaz de afrontar largos viajes con comodidad, sin renunciar a un cierto dinamismo en la carretera. Un coche que, sin duda, dejó una huella positiva en el segmento de los monovolúmenes.




