Especificaciones y análisis del Peugeot 607
Potencia
158CV
Par
217Nm
Consumo
9.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.6s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1455kg
Precio
30,780€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
601 L
80 L
116 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Peugeot 607 2.2i · 158 CV (2000-2005)
Descripción general
El Peugeot 607 2.2i del año 2001 se presenta como una berlina de representación que busca combinar elegancia francesa con un toque de dinamismo. Con su motor de gasolina de 2.2 litros y 158 CV, prometía un viaje confortable y una experiencia de conducción refinada, ideal para quienes buscaban distinción en la carretera.
Experiencia de conducción
Al volante del 607 2.2i, la sensación predominante es de suavidad y aplomo. Su suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, ofreciendo un confort de marcha excepcional. El motor, aunque no es un derroche de potencia bruta, entrega sus 158 CV de forma lineal y progresiva, permitiendo adelantamientos seguros y una velocidad máxima de 220 km/h. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.6 segundos es adecuada para su segmento, y la caja de cambios manual de 5 velocidades, con un embrague monodisco en seco, ofrece transiciones precisas. La dirección de cremallera, aunque carece de asistencia variable, proporciona una buena conexión con la carretera, transmitiendo confianza al conductor. Es un coche para disfrutar de los viajes largos, donde su habitabilidad y el silencio de marcha se convierten en sus mejores aliados.
Diseño y estética
El diseño del Peugeot 607 es un claro exponente de la elegancia francesa de principios de los 2000. Sus líneas fluidas y alargadas, con una longitud de casi 4.9 metros, le otorgan una presencia imponente y sofisticada. La parrilla frontal, con el león de Peugeot en el centro, se integra armoniosamente con los faros, creando una mirada distintiva. La silueta coupé, a pesar de ser una berlina de cuatro puertas, le confiere un aire dinámico y moderno. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados son notables, con un salpicadero bien organizado y una ergonomía pensada para el confort de los ocupantes. El maletero, con 601 litros, es generoso y muy práctico para viajes familiares o de negocios.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Peugeot 607 2.2i incorporaba soluciones avanzadas para su época. Su motor de gasolina de 2231 cc, con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, ofrecía una buena eficiencia para su tamaño. La construcción del bloque y la culata en aluminio contribuía a reducir el peso y mejorar el rendimiento. Aunque no contaba con Start&Stop, su consumo combinado de 9.2 l/100km era competitivo. En cuanto a seguridad, disponía de frenos de disco ventilados de 283 mm delante y discos de 290 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. La suspensión independiente en ambos ejes, con estabilizadoras, aseguraba un comportamiento dinámico y seguro. Las ruedas, con neumáticos 225/55 R16, proporcionaban un buen agarre y confort.
Competencia
El Peugeot 607 2.2i competía en un segmento muy exigente, enfrentándose a rivales de la talla del BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E, el Audi A6 y el Citroën C5. Frente a ellos, el 607 destacaba por su diseño distintivo, su confort de marcha superior y una relación calidad-precio atractiva, aunque quizás no alcanzaba el prestigio de las marcas premium alemanas en términos de imagen o la innovación tecnológica de algunos de sus competidores.
Conclusión
El Peugeot 607 2.2i de 2001 es una berlina que ofrece una experiencia de conducción placentera y un confort excepcional. Su diseño elegante y atemporal, junto con un interior espacioso y bien acabado, lo convierten en una opción interesante para quienes buscan una berlina de representación con un toque francés. Aunque no es el más deportivo de su clase, su motor cumple con creces para un uso diario y viajes largos, y su equipamiento tecnológico era avanzado para su tiempo. Es un coche que invita a disfrutar del camino, a saborear cada kilómetro con tranquilidad y distinción.
