Peugeot 607 2.2 HDi · 133 CV (2005)

2005
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Peugeot 607 - Vista 1
Peugeot 607 - Vista 2
Peugeot 607 - Vista 3
Peugeot 607 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Peugeot 607

Potencia

133CV

Par

314Nm

Consumo

6.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

1540kg

Precio

34,180

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

468 L

Depósito

80 L

Potencia

98 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima133 CV / 98 kW
Par máximo314 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero468 L

Análisis detallado del Peugeot 607 2.2 HDi · 133 CV (2005)

Descripción general

El Peugeot 607 2.2 HDi de 2005 se presenta como una berlina de gran tamaño, elegante y con una clara vocación de confort. Con sus casi cinco metros de longitud, este vehículo francés buscaba conquistar a aquellos que valoraban el espacio, la suavidad de marcha y un diseño distintivo en el segmento de las berlinas de representación. Su motor diésel de 133 CV, combinado con una caja manual de seis velocidades, prometía un equilibrio entre prestaciones y eficiencia para la época.

Experiencia de conducción

Al volante del 607, la sensación predominante es de aplomo y tranquilidad. La suspensión, orientada al confort, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, haciendo de cada viaje una experiencia relajante. El motor 2.2 HDi, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 133 CV de forma progresiva y con un par motor de 314 Nm que se siente desde bajas revoluciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena respuesta en carretera. La dirección, suave y precisa, contribuye a esa sensación de control, aunque no invita a una conducción deportiva. Es un coche para devorar kilómetros con serenidad, donde el ruido del motor apenas se percibe en el habitáculo, y el confort de los asientos es una delicia.

Diseño y estética

El diseño del Peugeot 607 es inconfundiblemente francés, con líneas fluidas y elegantes que le otorgan una presencia imponente. Su frontal, con los faros alargados y la parrilla característica de Peugeot, le confiere una mirada sofisticada. La silueta es alargada y aerodinámica, culminando en una zaga que, aunque quizás menos atrevida, mantiene la coherencia estética. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados son notables, con un salpicadero bien organizado y una consola central que integra los controles de forma intuitiva. El espacio es generoso tanto en las plazas delanteras como en las traseras, y el maletero, con 468 litros, ofrece una capacidad más que suficiente para el equipaje de toda la familia.

Tecnología y características

En 2005, el Peugeot 607 2.2 HDi incorporaba una tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, con turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y suavidad. La transmisión manual de seis velocidades permitía optimizar el consumo y el rendimiento. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 330 mm en el eje delantero y discos en el trasero, garantizando una frenada eficaz. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción que conocemos hoy, su equipamiento de serie incluía elementos que contribuían al confort y la seguridad de los ocupantes.

Competencia

En su momento, el Peugeot 607 2.2 HDi se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas de lujo y representación. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Audi A6, el BMW Serie 5, el Mercedes-Benz Clase E, el Volvo S80 y el Citroën C6. Frente a ellos, el 607 ofrecía un enfoque más centrado en el confort y la elegancia francesa, con un precio competitivo y un equipamiento generoso, aunque quizás no alcanzaba el mismo nivel de prestigio o deportividad que algunos de sus homólogos alemanes.

Conclusión

El Peugeot 607 2.2 HDi de 2005 es una berlina que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un coche con un encanto especial. Su diseño elegante, su confort de marcha excepcional y su motor diésel eficiente lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un vehículo espacioso y relajante para viajar. Es un coche que invita a disfrutar del camino, a saborear cada kilómetro con tranquilidad y a apreciar la calidad de vida a bordo. Aunque no es el más deportivo de su clase, su aplomo y su suavidad lo compensan con creces, ofreciendo una experiencia de conducción muy gratificante.