PGO Cévennes 2.0 · 140 CV (2009-2010)

2009
Gasolina
RWD
Manual 5v
PGO Cévennes - Vista 1
PGO Cévennes - Vista 2
PGO Cévennes - Vista 3
PGO Cévennes - Vista 4

Especificaciones y análisis del PGO Cévennes

Potencia

140CV

Par

195Nm

Consumo

8.2l/100

Emisiones

185g/km

0-100 km/h

7s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1055kg

Precio

39,900

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

110 L

Depósito

42 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo195 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito42 L
Maletero110 L

Análisis detallado del PGO Cévennes 2.0 · 140 CV (2009-2010)

Descripción general

El PGO Cévennes 2.0 de 2009 es una propuesta audaz y diferente en el mundo de los deportivos compactos. Con un diseño que evoca la nostalgia de los clásicos, este biplaza francés se presenta como una alternativa exótica para aquellos que buscan sensaciones puras y una conexión directa con la carretera. Su motor central trasero y su tracción trasera prometen una experiencia de conducción inigualable, alejada de las tendencias modernas.

Experiencia de conducción

Conducir el Cévennes es sumergirse en un mundo de emociones. Sus 140 CV, gestionados por una caja manual de 5 velocidades, se sienten intensos en un coche que apenas supera la tonelada de peso. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h no son cifras de infarto, pero la disposición del motor y la tracción trasera garantizan una agilidad y un comportamiento dinámico que te harán sonreír en cada curva. La dirección es directa y la suspensión, tipo McPherson en ambos ejes, ofrece un equilibrio entre confort y deportividad, permitiendo sentir cada imperfección del asfalto y disfrutar de una conducción visceral.

Diseño y estética

El PGO Cévennes es una oda al diseño retro, con líneas que recuerdan a los deportivos clásicos de los años 50 y 60. Su carrocería compacta y sus proporciones equilibradas, con una longitud de 3700 mm y una anchura de 1735 mm, le otorgan una presencia única. Los faros redondos, la parrilla distintiva y las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 205/40 R17 Z, tanto delante como detrás, refuerzan su carácter atemporal. El interior, aunque sencillo, está diseñado para el conductor, con dos asientos y un maletero de 110 litros, suficiente para una escapada de fin de semana. Es un coche que no pasa desapercibido y que atrae miradas allá por donde va.

Tecnología y características

En el PGO Cévennes, la tecnología se centra en la pureza de la conducción. Bajo su capó, encontramos un motor de gasolina de 2.0 litros y 4 cilindros, con 16 válvulas, que entrega 140 CV a 6000 rpm y un par motor de 195 Nm a 3000 rpm. La inyección indirecta y una relación de compresión de 10.8:1 aseguran una respuesta enérgica. La transmisión manual de 5 velocidades y la tracción trasera son la combinación perfecta para los amantes de la conducción. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes garantizan una frenada eficaz. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, su ligereza y su chasis bien ajustado ofrecen un control excepcional.

Competencia

El PGO Cévennes se posiciona en un nicho muy particular, compitiendo con deportivos compactos que priorizan la experiencia de conducción sobre la practicidad o la tecnología de vanguardia. Sus rivales podrían ser modelos como el Mazda MX-5, por su filosofía de roadster ligero y divertido, o incluso el Lotus Elise, por su enfoque en la ligereza y la agilidad. Sin embargo, el Cévennes se distingue por su estética retro y su exclusividad, ofreciendo una alternativa única para aquellos que buscan algo diferente a lo convencional.

Conclusión

El PGO Cévennes 2.0 de 2009 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo para el purista, para el que valora la conexión con la máquina y la carretera por encima de todo. Su diseño evocador, sus sensaciones de conducción directas y su exclusividad lo convierten en una joya para coleccionistas y entusiastas. No es el coche más práctico ni el más tecnológico, pero su encanto reside precisamente en su autenticidad y en la emoción que transmite al volante. Es una experiencia que te transporta a otra época, donde la conducción era pura y sin filtros.