Especificaciones y análisis del Porsche 911
Potencia
415CV
Par
405Nm
Consumo
12.8l/100
Emisiones
307g/km
0-100 km/h
4.2s
Vel. Máx.
310km/h
Peso
1450kg
Precio
149,486€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
105 L
90 L
305 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Porsche 911 GT3 RS · 415 CV (2008)
Descripción general
El Porsche 911 GT3 RS de 2004 es una máquina nacida para la pista, una evolución radical del ya impresionante 911 GT3. Con un precio de 149.486 €, este coupé de dos plazas no es solo un coche, es una declaración de intenciones, una oda a la velocidad y la precisión. Su motor de gasolina de 3.6 litros, seis cilindros y 415 CV, acoplado a una transmisión manual de 6 velocidades, promete una experiencia de conducción pura y sin filtros, llevando la esencia del automovilismo de competición a la carretera.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 911 GT3 RS es sumergirse en un torbellino de emociones. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.2 segundos y una velocidad máxima de 310 km/h son solo números que apenas arañan la superficie de lo que se siente. El motor trasero longitudinal, con su inyección indirecta y admisión variable, ruge con una sinfonía mecánica que eriza el vello. Cada cambio de marcha manual es un acto de conexión directa con la máquina, cada curva una oportunidad para sentir la precisión de su dirección de cremallera y la firmeza de su suspensión McPherson delantera y paralelogramo deformable trasera. Es un coche que exige y recompensa, que te hace sentir cada milímetro de asfalto, cada vibración, cada ápice de potencia. La experiencia es visceral, adictiva, una danza entre el hombre y la máquina en su estado más puro.
Diseño y estética
El diseño del Porsche 911 GT3 RS es una obra de arte funcional, donde cada línea y cada apéndice aerodinámico tienen un propósito. Sus dimensiones compactas, con 4460 mm de largo, 1852 mm de ancho y 1280 mm de alto, le confieren una silueta agresiva y atlética. Las llantas de 19 pulgadas, con neumáticos 235/35 R19 Z delante y 305/30 R19 Z detrás, no solo son estéticamente imponentes, sino que garantizan un agarre excepcional. El alerón trasero prominente, las tomas de aire y los detalles específicos RS no son meros adornos; son elementos cruciales que optimizan la carga aerodinámica y la refrigeración, dejando claro que este coche está diseñado para el rendimiento extremo. Es un diseño que grita velocidad y exclusividad, una silueta inconfundible que se ha convertido en un icono.
Tecnología y características
Aunque el 911 GT3 RS de 2004 se enfoca en la pureza de la conducción, incorpora tecnología avanzada para su época que maximiza su rendimiento. Su motor de aluminio, con 4 válvulas por cilindro y una relación de compresión de 12, es una maravilla de la ingeniería. La inyección indirecta con admisión variable optimiza la entrega de potencia y el par motor de 405 Nm a 5500 rpm. Los frenos de disco ventilados de 350 mm delante y 340 mm detrás garantizan una capacidad de detención brutal. La suspensión, aunque de tipo McPherson y paralelogramo deformable, está finamente ajustada para ofrecer una estabilidad y un control excepcionales en pista. No hay lujos innecesarios, solo tecnología al servicio de la velocidad y la eficacia, una filosofía que Porsche domina a la perfección.
Competencia
En su momento, el Porsche 911 GT3 RS se enfrentaba a un selecto grupo de superdeportivos y coches de altas prestaciones. Rivales como el Ferrari 360 Challenge Stradale, el Lamborghini Gallardo o el BMW M3 CSL ofrecían experiencias de conducción intensas, pero el GT3 RS se distinguía por su enfoque radical en la pista y su conexión inigualable con el conductor. Su herencia de competición y su ingeniería alemana lo posicionaban como una referencia para aquellos que buscaban la máxima eficacia y sensaciones puras, sin compromisos.
Conclusión
El Porsche 911 GT3 RS de 2004 es mucho más que un coche; es una leyenda, un purasangre diseñado para emocionar y dominar en el circuito. Su combinación de potencia bruta, diseño funcional y tecnología enfocada en el rendimiento lo convierte en una pieza codiciada por coleccionistas y entusiastas. Es un testimonio de la ingeniería de Porsche y su compromiso con la excelencia en el automovilismo. Conducirlo es una experiencia inolvidable, una conexión directa con la esencia de la velocidad y la precisión. Un verdadero icono que sigue cautivando corazones.




