Porsche Cayman S PDK · 320 CV (2008-2010)

2009
Gasolina
RWD
Automático 7v
Porsche Cayman - Vista 1
Porsche Cayman - Vista 2
Porsche Cayman - Vista 3
Porsche Cayman - Vista 4

Especificaciones y análisis del Porsche Cayman

Potencia

320CV

Par

370Nm

Consumo

9.4l/100

Emisiones

221g/km

0-100 km/h

5.1s

Vel. Máx.

275km/h

Peso

1450kg

Precio

72,497

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 3 puertas

Maletero

260 L

Depósito

65 L

Potencia

235 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima320 CV / 235 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero260 L

Análisis detallado del Porsche Cayman S PDK · 320 CV (2008-2010)

Descripción general

El Porsche Cayman S PDK de 2009 es una joya de la ingeniería alemana, un deportivo puro que encarna la pasión por la conducción. Con su motor central y su transmisión de doble embrague, este Cayman S promete una experiencia al volante inolvidable, combinando la elegancia de Porsche con un rendimiento excepcional. Es un coche que, desde el primer momento, te invita a devorar kilómetros y a sentir cada curva.

Experiencia de conducción

Conducir el Cayman S PDK es una experiencia visceral. El motor bóxer de 3.4 litros y 320 CV ruge con una melodía embriagadora, empujando con una fuerza constante que te pega al asiento. La transmisión PDK, con sus 7 velocidades, es una maravilla de la rapidez y la suavidad, permitiendo cambios de marcha instantáneos que te mantienen siempre en la zona óptima de potencia. La dirección es precisa y comunicativa, transmitiendo cada detalle del asfalto a tus manos, mientras que la suspensión, firme pero no incómoda, te permite sentir el coche como una extensión de ti mismo. Cada aceleración, cada frenada, cada giro, es una descarga de adrenalina pura.

Diseño y estética

El diseño del Porsche Cayman S PDK es atemporal y funcional. Sus líneas fluidas y su silueta compacta no solo son estéticamente agradables, sino que también contribuyen a su excelente aerodinámica. La parte delantera, con sus faros distintivos, le otorga una mirada agresiva, mientras que la zaga, con sus anchas caderas y su doble salida de escape, insinúa el poder que alberga en su interior. Es un coche que, a pesar de los años, sigue girando cabezas, un testimonio de la maestría de Porsche en el arte del diseño deportivo.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2009, el Cayman S PDK incorpora tecnología avanzada para su época. El motor de inyección directa, con su admisión variable, optimiza la entrega de potencia y la eficiencia. La transmisión PDK, una de las primeras de doble embrague en el mercado, revolucionó la forma en que se experimentaba la conducción deportiva, ofreciendo la rapidez de un manual con la comodidad de un automático. Los frenos de disco ventilados, tanto delanteros como traseros, garantizan una capacidad de detención impresionante, mientras que la suspensión McPherson, tanto delante como detrás, proporciona un equilibrio perfecto entre confort y deportividad. Es un coche que, incluso hoy, se siente moderno en su enfoque tecnológico.

Competencia

En su segmento, el Porsche Cayman S PDK se enfrentaba a rivales de la talla del Audi TT RS, el BMW Z4 M Coupé o el Lotus Evora. Sin embargo, el Cayman S se distinguía por su equilibrio excepcional, su motor central que ofrecía una dinámica de conducción inigualable y la reputación de fiabilidad y calidad de Porsche. Era un coche que ofrecía una experiencia de conducción más pura y conectada que muchos de sus competidores, convirtiéndose en la referencia para los amantes de los deportivos compactos.

Conclusión

El Porsche Cayman S PDK de 2009 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un deportivo que te invita a conducir, a sentir, a vivir cada momento al volante. Su combinación de un motor potente, una transmisión impecable y un chasis perfectamente equilibrado lo convierten en una máquina de placer. Es un coche para aquellos que aprecian la ingeniería de precisión, el diseño atemporal y la emoción pura de la conducción. Un clásico moderno que sigue cautivando a quienes tienen la suerte de ponerse a sus mandos.