Porsche Cayman PDK · 275 CV (2014-2016)

2013
Gasolina
RWD
Automático 7v
Porsche Cayman - Vista 1
Porsche Cayman - Vista 2
Porsche Cayman - Vista 3
Porsche Cayman - Vista 4

Especificaciones y análisis del Porsche Cayman

Potencia

275CV

Par

290Nm

Consumo

7.9l/100

Emisiones

183g/km

0-100 km/h

5.6s

Vel. Máx.

264km/h

Peso

1435kg

Precio

60,567

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 3 puertas

Maletero

162 L

Depósito

64 L

Potencia

202 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima275 CV / 202 kW
Par máximo290 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero162 L

Análisis detallado del Porsche Cayman PDK · 275 CV (2014-2016)

Descripción general

El Porsche Cayman de 2013, en su versión PDK, es una joya de la ingeniería alemana que encarna la pasión por la conducción. Con su motor central y una estética inconfundible, este deportivo de dos plazas promete una experiencia al volante pura y emocionante, digna de la tradición de Porsche. Es un coche que no solo se conduce, sino que se siente y se vive.

Experiencia de conducción

Al volante del Cayman PDK, la conexión con la carretera es inmediata y visceral. El motor de 2.7 litros y 275 CV, situado en posición central, ruge con una melodía embriagadora que invita a exprimir cada marcha. La caja de cambios automática de doble embrague (PDK) es una maravilla de la precisión y la rapidez, permitiendo cambios de marcha casi imperceptibles que mantienen el flujo de potencia constante. La dirección es comunicativa, el chasis es ágil y equilibrado, y cada curva se convierte en una oportunidad para sentir la perfección de su puesta a punto. Es un coche que te hace sonreír, que te envuelve en una atmósfera de deportividad y control absoluto, donde cada viaje se convierte en una aventura.

Diseño y estética

El diseño del Porsche Cayman de 2013 es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y atléticas, con una silueta baja y ancha, transmiten dinamismo y elegancia a partes iguales. La parte delantera, con sus faros distintivos, y la trasera, con su alerón retráctil, se combinan para crear una imagen inconfundiblemente Porsche. Cada detalle, desde las tomas de aire laterales hasta las llantas de 18 pulgadas, está pensado para optimizar la aerodinámica y realzar su carácter deportivo. Es un coche que atrae miradas, que irradia sofisticación y que, a pesar de los años, sigue siendo un referente estético en su segmento.

Tecnología y características

Bajo su piel, el Cayman PDK de 2013 integra tecnología de vanguardia para su época. El motor bóxer de seis cilindros, con inyección directa y admisión variable, ofrece una combinación excepcional de rendimiento y eficiencia. La transmisión PDK de 7 velocidades es un prodigio de la ingeniería, capaz de adaptarse a cualquier estilo de conducción, desde el más relajado hasta el más deportivo. El sistema de dirección asistida eléctrica proporciona una respuesta precisa, mientras que la suspensión McPherson en ambos ejes, junto con las barras estabilizadoras, garantiza un agarre y una estabilidad impresionantes. Aunque no cuenta con las últimas pantallas táctiles, su tecnología se centra en la experiencia de conducción pura y en la fiabilidad mecánica.

Competencia

En su segmento, el Porsche Cayman PDK de 2013 se enfrentaba a rivales de la talla del Audi TT RS, el BMW Z4 o el Mercedes-Benz SLK. Sin embargo, el Cayman siempre ha destacado por su equilibrio, su motor central y su inigualable tacto de conducción, que lo sitúan un escalón por encima en términos de deportividad pura. Su capacidad para combinar el uso diario con las sensaciones de un coche de carreras lo convierte en una opción muy atractiva para los entusiastas.

Conclusión

El Porsche Cayman PDK de 2013 es más que un coche deportivo; es una experiencia. Su combinación de diseño atemporal, rendimiento emocionante y una ingeniería impecable lo convierten en un clásico moderno. Es un vehículo para aquellos que valoran la conducción por encima de todo, que buscan la conexión perfecta entre el hombre y la máquina. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue ofreciendo una de las experiencias de conducción más gratificantes y puras del mercado. Una verdadera obra de arte sobre ruedas que te invita a disfrutar de cada kilómetro.