Renault Clio 3p 1.9 D MTV · 64 CV (2000-2001)

1998
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Renault Clio - Vista 1
Renault Clio - Vista 2
Renault Clio - Vista 3
Renault Clio - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Clio

Potencia

64CV

Par

120Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

15.4s

Vel. Máx.

161km/h

Peso

975kg

Precio

10,367

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

255 L

Depósito

50 L

Potencia

47 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima64 CV / 47 kW
Par máximo120 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero255 L

Análisis detallado del Renault Clio 3p 1.9 D MTV · 64 CV (2000-2001)

Descripción general

El Renault Clio 3p 1.9 D MTV de 1998 es un vehículo que, a pesar de sus años, sigue evocando una sensación de nostalgia y practicidad. Con su motor diésel de 64 CV, este Clio se presentaba como una opción económica y funcional para la movilidad urbana y los trayectos diarios, destacando por su sencillez y su enfoque en la eficiencia.

Experiencia de conducción

Al volante, el Clio 1.9 D MTV ofrecía una experiencia de conducción honesta y sin pretensiones. Sus 64 CV, aunque modestos, eran suficientes para mover sus 975 kg con soltura en ciudad, y permitían afrontar la carretera con una calma que invitaba a disfrutar del viaje sin prisas. La dirección, sin ser la más precisa, cumplía su función, y la suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada detrás, absorbía las irregularidades del asfalto con una comodidad sorprendente para su segmento. La caja de cambios manual de cinco velocidades, con un tacto quizá algo impreciso, se manejaba con facilidad, contribuyendo a una sensación general de control y sencillez. No era un coche para emociones fuertes, sino para la tranquilidad de saber que te llevaría a tu destino de forma fiable y económica.

Diseño y estética

El diseño del Renault Clio de 1998, en su versión de 3 puertas, es un reflejo de la estética automovilística de finales de los 90. Sus líneas suaves y redondeadas, sin estridencias, le otorgan una apariencia amigable y atemporal. La carrocería compacta, con una longitud de 3773 mm, una anchura de 1639 mm y una altura de 1417 mm, lo hacía ideal para la ciudad, facilitando el aparcamiento y la maniobrabilidad. El frontal, con sus faros ligeramente rasgados y la parrilla discreta, transmitía una imagen de sobriedad. En el interior, la funcionalidad primaba sobre el lujo, con un salpicadero sencillo y controles intuitivos, todo pensado para la comodidad del conductor y los pasajeros en sus desplazamientos cotidianos.

Tecnología y características

En el ámbito tecnológico, el Clio 1.9 D MTV de 1998 se ceñía a lo esencial, ofreciendo las características que se esperaban de un coche de su categoría en aquella época. Su motor diésel de 1.870 cc, con inyección indirecta, era un propulsor robusto y probado, diseñado para la durabilidad y un consumo contenido. La transmisión manual de 5 velocidades era el estándar, y la tracción delantera aseguraba un comportamiento predecible. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco delanteros y tambor traseros, y la dirección asistida, aunque no se especifica su tipo, contribuía a la facilidad de manejo. No buscaba la vanguardia, sino la eficacia y la fiabilidad en cada uno de sus componentes.

Competencia

En su época, el Renault Clio 1.9 D MTV se enfrentaba a una competencia feroz en el segmento de los utilitarios diésel. Sus principales rivales incluían modelos como el Peugeot 206, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta y el Opel Corsa. Frente a ellos, el Clio destacaba por su equilibrio entre precio, consumo y un habitáculo sorprendentemente espacioso para su tamaño. Aunque quizás no ofrecía la misma sofisticación de algunos de sus competidores alemanes, su sencillez mecánica y su reputación de robustez lo convertían en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche práctico y económico para el día a día.

Conclusión

El Renault Clio 3p 1.9 D MTV de 1998 es un testimonio de una época en la que la funcionalidad y la economía eran las máximas prioridades. Con su motor diésel de 64 CV, ofrecía un rendimiento adecuado para la vida diaria, un consumo ajustado y una fiabilidad que lo hizo perdurar en el tiempo. Su diseño sencillo y su interior práctico lo convertían en un compañero ideal para la ciudad y los viajes cortos. Aunque hoy en día sus prestaciones puedan parecer modestas, en su momento fue un coche que cumplió con creces su cometido, dejando una huella de practicidad y eficiencia en el corazón de muchos conductores.