Especificaciones y análisis del Renault Clio
Potencia
169CV
Par
200Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
7.3s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1035kg
Precio
21,000€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
255 L
50 L
124 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Clio 3p 2.0 16v Renault Sport · 169 CV (2001-2004)
Descripción general
El Renault Clio 3p 2.0 16v Renault Sport de 2001 es un auténtico icono entre los compactos deportivos. Con su motor de 169 CV y un peso pluma de 1035 kg, este coche no solo prometía emociones fuertes, sino que las entregaba con creces. Era la encarnación de la deportividad accesible, un coche que te invitaba a disfrutar de cada curva y cada aceleración. Su diseño, aunque discreto para algunos, escondía un corazón de atleta, listo para devorar el asfalto.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Clio Sport es una experiencia visceral. El motor 2.0 16v, con sus 169 CV a 6250 rpm, sube de vueltas con una alegría contagiosa, entregando un sonido embriagador que te envuelve. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.3 segundos es más que respetable, y la velocidad máxima de 220 km/h te permite sentir la adrenalina en cada estirada de marcha. La dirección es precisa y comunicativa, transmitiendo cada detalle del asfalto a tus manos. La suspensión, firme pero no incómoda, mantiene el coche pegado al suelo, permitiendo un paso por curva rapidísimo y seguro. Cada cambio de marcha con su transmisión manual de 5 velocidades es un placer, con un tacto mecánico que te hace sentir parte de la máquina. Es un coche que te exige, pero te recompensa con una sonrisa de oreja a oreja.
Diseño y estética
El diseño del Clio Sport de 2001 es un ejemplo de cómo la funcionalidad puede ir de la mano con la estética deportiva. Aunque basado en el Clio de tres puertas, incorpora elementos distintivos que lo diferencian: paragolpes más agresivos, llantas de 16 pulgadas con neumáticos 195/45 R16 que llenan los pasos de rueda, y una postura más ancha y baja. Sus dimensiones compactas (3812 mm de largo, 1639 mm de ancho y 1417 mm de alto) le otorgan una agilidad visual que se traduce en su comportamiento dinámico. Es un diseño que, sin ser estridente, insinúa su potencial deportivo, un lobo con piel de cordero que no necesita gritar para ser respetado.
Tecnología y características
En 2001, la tecnología del Clio Sport se centraba en la eficacia mecánica. Su motor de 1998 cc, con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, utilizaba inyección indirecta y admisión variable para optimizar la entrega de potencia y par (200 Nm a 4500 rpm). La culata de aluminio y el bloque de hierro garantizaban robustez y rendimiento. La suspensión tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con barras estabilizadoras en ambos ejes, proporcionaban un equilibrio excepcional entre confort y deportividad. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros aseguraban una capacidad de frenado contundente. La dirección de cremallera ofrecía una conexión directa con la carretera, sin filtros innecesarios. Era una tecnología enfocada en la pureza de la conducción.
Competencia
En su época, el Renault Clio Sport se enfrentaba a rivales de la talla del Peugeot 206 GTi, el Ford Fiesta ST o el SEAT Ibiza Cupra. Cada uno con sus propias virtudes, pero el Clio Sport destacaba por su equilibrio dinámico, su motor atmosférico de altas revoluciones y su chasis afinado por Renault Sport, que le otorgaba un carácter único y una capacidad de diversión al volante que pocos podían igualar. Era el coche a batir en el segmento de los 'hot hatch' pequeños.
Conclusión
El Renault Clio 3p 2.0 16v Renault Sport de 2001 es mucho más que un coche; es una leyenda. Representa la esencia de la deportividad pura, sin artificios electrónicos, donde la conexión entre el conductor y la máquina es lo primordial. Su motor enérgico, su chasis ágil y su diseño atemporal lo convierten en un clásico instantáneo, un coche que sigue emocionando a quienes tienen el privilegio de conducirlo. Es un testimonio de una época dorada para los compactos deportivos, un coche que te hace sentir vivo en cada kilómetro.




