Renault Clio 3p 1.2 Base Authentique · 58 CV (2004-2005)

2001
Gasolina
FWD
Manual 5v
Renault Clio - Vista 1
Renault Clio - Vista 2
Renault Clio - Vista 3
Renault Clio - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Clio

Potencia

58CV

Par

93Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

15s

Vel. Máx.

158km/h

Peso

955kg

Precio

10,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

255 L

Depósito

50 L

Potencia

43 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima58 CV / 43 kW
Par máximo93 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero255 L

Análisis detallado del Renault Clio 3p 1.2 Base Authentique · 58 CV (2004-2005)

Descripción general

El Renault Clio de 2001, en su versión de 3 puertas 1.2 Base Authentique, es un coche que evoca la esencia de la conducción urbana de principios de siglo. Con su motor de gasolina de 1.1 litros y 58 CV, este Clio se presentaba como una opción práctica y económica para el día a día, un compañero fiel en la jungla de asfalto. Su diseño compacto y su agilidad lo convertían en un vehículo ideal para moverse con soltura por la ciudad, ofreciendo una experiencia de conducción sencilla pero efectiva.

Experiencia de conducción

Al volante del Clio 1.2 Base Authentique, la sensación predominante es la de un coche honesto y sin pretensiones. Su motor, aunque modesto en potencia, responde con suficiente brío para el tráfico urbano, y su ligereza (955 kg) contribuye a una agilidad sorprendente. La dirección, aunque carente de la precisión de modelos más deportivos, cumple su función con suavidad, facilitando las maniobras. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, absorbe las irregularidades del camino con una comodidad aceptable para su segmento, haciendo que los trayectos sean agradables. No es un coche para emociones fuertes, sino para disfrutar de la simplicidad y la eficacia en cada desplazamiento.

Diseño y estética

El diseño del Renault Clio de 2001 es un reflejo de su época, con líneas suaves y redondeadas que le otorgan una apariencia amigable y atemporal. La versión de 3 puertas acentúa su carácter juvenil y dinámico. Sus dimensiones compactas (3812 mm de largo, 1639 mm de ancho y 1417 mm de alto) lo hacen ideal para la ciudad, facilitando el aparcamiento y la circulación en espacios reducidos. El interior, aunque sobrio, está diseñado con funcionalidad en mente, ofreciendo un espacio acogedor para cinco ocupantes y un maletero de 255 litros, suficiente para las necesidades diarias. Es un diseño que prioriza la practicidad sin renunciar a un toque de encanto.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Renault Clio 1.2 Base Authentique de 2001 se mantiene fiel a la simplicidad de su época. Su motor de gasolina de 1149 cc, con inyección indirecta y 2 válvulas por cilindro, es un ejemplo de fiabilidad mecánica. La transmisión manual de 5 velocidades, con embrague monodisco en seco, ofrece un manejo directo y sin complicaciones. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y tambor traseros, una configuración estándar para la época. Aunque carece de las sofisticadas ayudas a la conducción actuales, su tecnología se centra en la robustez y la facilidad de mantenimiento, elementos clave para un coche de su segmento.

Competencia

En su momento, el Renault Clio 1.2 Base Authentique se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los utilitarios. Sus principales rivales incluían modelos como el Peugeot 206, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta y el Opel Corsa. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Clio destacaba por su equilibrio entre confort, agilidad urbana y un precio competitivo. Su motor de 58 CV lo posicionaba como una opción económica frente a versiones más potentes de sus competidores, atrayendo a aquellos que buscaban un coche fiable y de bajo consumo para el día a día.

Conclusión

El Renault Clio 3p 1.2 Base Authentique de 2001 es más que un simple coche; es un testimonio de una época en la que la simplicidad y la funcionalidad eran las claves del éxito. Con su diseño entrañable, su conducción ágil y su mecánica probada, este Clio se consolidó como un compañero fiel para miles de conductores. Es un coche que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y sin artificios, un recordatorio de que a veces, menos es más. Su legado perdura como un icono de la movilidad urbana, un coche que cumplió y sigue cumpliendo su propósito con una sonrisa.