Renault Fluence Z.E. Prime Time · 95 CV (2012)

2010
Eléctrico
FWD
Automático 1v
Renault Fluence - Vista 1
Renault Fluence - Vista 2
Renault Fluence - Vista 3
Renault Fluence - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Fluence

Potencia

95CV

Par

226Nm

Consumo

-l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13s

Vel. Máx.

135km/h

Peso

1680kg

Precio

20,267

Resumen técnico

Combustible

Eléctrico

Transmisión

Automático 1v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

317 L

Depósito

- L

Potencia

70 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima95 CV / 70 kW
Par máximo226 Nm
Tipo de combustibleEléctrico
TransmisiónAutomático 1v

Capacidades

Depósito0 L
Maletero317 L

Análisis detallado del Renault Fluence Z.E. Prime Time · 95 CV (2012)

Descripción general

El Renault Fluence Z.E. Prime Time de 2012 es una propuesta audaz y pionera de Renault en el segmento de los vehículos eléctricos. Este sedán, basado en el Fluence convencional, se atrevió a ofrecer una alternativa de movilidad sostenible en un momento donde la electrificación aún estaba en sus primeras etapas. Con un diseño familiar y una mecánica completamente eléctrica, buscaba conquistar a aquellos que deseaban un coche espacioso y respetuoso con el medio ambiente.

Experiencia de conducción

Al volante del Fluence Z.E., la experiencia es de una suavidad y silencio inigualables. La ausencia de vibraciones y el par instantáneo del motor eléctrico de 95 CV proporcionan una aceleración lineal y una conducción relajada, ideal para el entorno urbano. Su velocidad máxima de 135 km/h es suficiente para la mayoría de los trayectos, aunque no invita a una conducción deportiva. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades, ofreciendo un confort notable. La dirección asistida eléctrica contribuye a una maniobrabilidad sencilla, haciendo que cada viaje sea una experiencia tranquila y eficiente.

Diseño y estética

El diseño del Fluence Z.E. mantiene la esencia del Fluence de combustión, pero incorpora detalles distintivos que lo identifican como un vehículo eléctrico. Sus líneas son elegantes y funcionales, con una silueta de sedán clásico que prioriza la habitabilidad. La integración de la batería en la parte trasera, aunque reduce ligeramente la capacidad del maletero a 317 litros, se realiza de forma discreta. Los detalles aerodinámicos y los emblemas Z.E. sutilmente integrados refuerzan su identidad ecológica sin estridencias, proyectando una imagen de modernidad y compromiso ambiental.

Tecnología y características

La tecnología del Fluence Z.E. se centra en su propulsión eléctrica. Equipa un motor de 70 kW (95 CV) alimentado por una batería de iones de litio de 22 kWh de capacidad útil, ubicada en la parte trasera. Esta configuración le permite ofrecer una autonomía adecuada para los desplazamientos diarios. La transmisión automática de una sola marcha simplifica la conducción, eliminando la necesidad de cambios. Aunque carece de las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, su tecnología eléctrica fue puntera en su momento, destacando por su eficiencia y la promesa de una movilidad sin emisiones. La carga completa en corriente alterna se realiza en aproximadamente 10 horas, un tiempo razonable para la época.

Competencia

En su lanzamiento, el Renault Fluence Z.E. se enfrentaba a un panorama de vehículos eléctricos aún incipiente. Sus principales rivales eran modelos como el Nissan Leaf, que ofrecía una configuración de hatchback, y otras propuestas eléctricas que empezaban a surgir en el mercado. A diferencia de muchos de ellos, el Fluence Z.E. apostaba por el formato sedán, lo que le otorgaba una diferenciación en términos de espacio y diseño más tradicional. Su propuesta de alquiler de batería, aunque controvertida, también lo distinguía de la competencia.

Conclusión

El Renault Fluence Z.E. Prime Time fue un pionero valiente en la era de la electrificación. Ofreció una visión de futuro con un coche espacioso, confortable y silencioso, ideal para la vida urbana y los desplazamientos cotidianos. Aunque su autonomía y tiempos de carga pueden parecer modestos hoy en día, en su momento representó un paso significativo hacia una movilidad más limpia. Es un coche que, a pesar de sus limitaciones iniciales, dejó una huella importante en la evolución de los vehículos eléctricos, demostrando que la electrificación era una realidad tangible y accesible.