Renault Grand Espace Celsium dCi 150 Aut. · 150 CV (2010-2012)

2006
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Renault Grand Espace - Vista 1
Renault Grand Espace - Vista 2
Renault Grand Espace - Vista 3
Renault Grand Espace - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Grand Espace

Potencia

150CV

Par

340Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

189g/km

0-100 km/h

12.4s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

2038kg

Precio

34,500

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

780 L

Depósito

83 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo340 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito83 L
Maletero780 L

Análisis detallado del Renault Grand Espace Celsium dCi 150 Aut. · 150 CV (2010-2012)

Descripción general

El Renault Grand Espace Celsium dCi 150 Aut. de 2006 es un monovolumen que destaca por su amplitud y confort, ideal para familias numerosas o para quienes buscan un vehículo espacioso y versátil. Con su motor diésel de 150 CV y cambio automático, ofrece una conducción suave y eficiente, aunque sin pretensiones deportivas. Su diseño, aunque ya con algunos años, sigue siendo funcional y su interior, bien equipado, promete viajes placenteros.

Experiencia de conducción

Al volante del Grand Espace, la sensación predominante es de comodidad y aplomo. La suspensión, de tipo McPherson delante y eje rígido detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje sereno. El motor dCi de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve con solvencia el conjunto, especialmente en carretera. La caja de cambios automática de 6 velocidades contribuye a una conducción relajada, sin tirones. En curvas, su tamaño y peso se hacen notar, pero la dirección hidráulica, aunque no es la más directa, cumple su función. No es un coche para buscar emociones fuertes, sino para disfrutar de la tranquilidad en cada trayecto.

Diseño y estética

El diseño del Renault Grand Espace de 2006 es el de un monovolumen clásico, con líneas que priorizan la funcionalidad y el espacio interior. Sus 4,86 metros de longitud y 1,80 metros de altura le confieren una presencia imponente. Las grandes superficies acristaladas no solo aportan luminosidad al habitáculo, sino que también mejoran la visibilidad. Aunque no es un coche que busque la deportividad, su estética es robusta y atemporal, con detalles que, en su momento, lo situaron a la vanguardia de su segmento. El interior, con sus 5 plazas y un maletero de 780 litros, es un claro ejemplo de aprovechamiento del espacio.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Grand Espace Celsium dCi 150 Aut. de 2006 incorpora elementos que, para su época, eran bastante avanzados. Su motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia. La transmisión automática de 6 velocidades ofrece un buen equilibrio entre confort y consumo. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 324 mm delante y discos de 300 mm detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La dirección asistida hidráulicamente facilita las maniobras, aunque carece de la sensibilidad de sistemas más modernos. En el interior, la disposición de los mandos y la instrumentación digital, aunque hoy pueda parecer algo anticuada, fue innovadora en su momento.

Competencia

En su segmento, el Renault Grand Espace competía con monovolúmenes de gran tamaño como el Chrysler Grand Voyager, el Ford Galaxy o el Volkswagen Sharan. Frente a ellos, el Grand Espace destacaba por su diseño distintivo, su confort de marcha y su modularidad interior. Si bien algunos rivales podían ofrecer motores más potentes o un equipamiento tecnológico más avanzado en ciertos aspectos, el Grand Espace se posicionaba como una opción muy equilibrada para quienes buscaban espacio, comodidad y un toque de distinción francesa.

Conclusión

El Renault Grand Espace Celsium dCi 150 Aut. de 2006 es un monovolumen que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran el espacio, el confort y la versatilidad. Su motor diésel ofrece un buen compromiso entre prestaciones y consumo, y su cambio automático facilita la conducción. Es un coche pensado para la familia, para los viajes largos y para disfrutar de la carretera con tranquilidad. Aunque su diseño y tecnología ya no son los más modernos, su funcionalidad y habitabilidad siguen siendo sus grandes bazas. Es un vehículo que invita a la calma y a disfrutar del camino, sin prisas.