Renault Grand Espace Privilege 2.0 dCi 150 CV Aut. (2007-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Renault Grand Espace - Vista 1
Renault Grand Espace - Vista 2
Renault Grand Espace - Vista 3
Renault Grand Espace - Vista 4

Especificaciones y análisis del Renault Grand Espace

Potencia

150CV

Par

340Nm

Consumo

8.2l/100

Emisiones

191g/km

0-100 km/h

12.4s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1905kg

Precio

37,600

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

6 / 5 puertas

Maletero

456 L

Depósito

83 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo340 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito83 L
Maletero456 L

Análisis detallado del Renault Grand Espace Privilege 2.0 dCi 150 CV Aut. (2007-2008)

Descripción general

El Renault Grand Espace Privilege 2.0 dCi 150 CV Aut. de 2006 es un monovolumen que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una propuesta interesante para quienes buscan espacio y confort. Con su motor diésel de 150 CV y cambio automático, se presenta como una opción práctica para viajes largos y familias numerosas, destacando por su habitabilidad y un equipamiento que, en su momento, era bastante completo.

Experiencia de conducción

Al volante del Grand Espace, la sensación predominante es de amplitud y comodidad. La suspensión, orientada al confort, filtra bien las irregularidades del terreno, haciendo los viajes placenteros. El motor 2.0 dCi de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve con solvencia el conjunto, especialmente en carretera. La caja de cambios automática de 6 velocidades contribuye a una conducción relajada, aunque no es la más rápida en sus transiciones. En ciudad, sus dimensiones pueden ser un hándicap, pero la posición elevada de conducción y la buena visibilidad ayudan a maniobrar. No es un coche para buscar sensaciones deportivas, sino para disfrutar de la tranquilidad y el espacio.

Diseño y estética

El diseño del Renault Grand Espace de 2006 es inconfundible, con sus líneas fluidas y su silueta de monovolumen grande. Destaca por su parabrisas muy inclinado y su gran superficie acristalada, que inunda el interior de luz. Aunque han pasado los años, su estética sigue siendo funcional y reconocible. El interior es donde realmente brilla, con un salpicadero original y una disposición de los mandos que busca la ergonomía. Los materiales, sin ser lujosos, son agradables al tacto y el ensamblaje es sólido, transmitiendo una sensación de calidad duradera.

Tecnología y características

En su época, el Grand Espace Privilege incorporaba tecnología avanzada para mejorar la comodidad y la seguridad. Contaba con un sistema de navegación, climatizador automático, control de crucero y sensores de aparcamiento, elementos que facilitaban la vida a bordo. El motor 2.0 dCi, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, ofrecía un buen equilibrio entre prestaciones y consumo para su tamaño y peso. La transmisión automática de 6 velocidades, aunque no es de doble embrague, proporcionaba una conducción suave y sin sobresaltos. En cuanto a seguridad, disponía de múltiples airbags y sistemas de asistencia a la frenada.

Competencia

En el segmento de los monovolúmenes grandes, el Renault Grand Espace competía con modelos como el Ford Galaxy, el Volkswagen Sharan, el Chrysler Grand Voyager o el SsangYong Rodius. Frente a ellos, el Grand Espace destacaba por su diseño más vanguardista, su mayor sensación de espacio interior y un enfoque más orientado al confort y la modularidad. Si bien algunos rivales podían ofrecer motores más potentes o un comportamiento dinámico ligeramente superior, el Espace se posicionaba como una opción muy equilibrada para familias que priorizaban el espacio y la comodidad en los viajes.

Conclusión

El Renault Grand Espace Privilege 2.0 dCi 150 CV Aut. de 2006 es un monovolumen que, a pesar de su edad, sigue siendo una opción muy válida para quienes buscan un vehículo espacioso, cómodo y funcional. Su diseño atemporal, su motor diésel eficiente y su transmisión automática lo convierten en un compañero ideal para largos trayectos. Aunque no es el más ágil ni el más potente, su enfoque en el confort y la habitabilidad lo hacen destacar. Es un coche que invita a viajar en familia, disfrutando del camino con tranquilidad y espacio de sobra.