Especificaciones y análisis del Renault Grand Espace
Potencia
173CV
Par
360Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
200g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1905kg
Precio
40,970€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
6 / 5 puertas
456 L
83 L
127 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Renault Grand Espace 2.0 dCi 175 CV Impulsion (2006-2007)
Descripción general
El Renault Grand Espace 2.0 dCi 175 CV Impulsion de 2006 es un monovolumen que redefine el concepto de espacio y confort familiar. Con su motor diésel de 173 CV, ofrece una combinación de potencia y eficiencia, ideal para viajes largos y el día a día. Su diseño, aunque de una época pasada, sigue evocando una sensación de robustez y funcionalidad, preparado para afrontar cualquier aventura familiar con la máxima comodidad.
Experiencia de conducción
Al volante del Grand Espace, la sensación es de dominio y tranquilidad. Su motor diésel de 173 CV responde con solvencia, ofreciendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.8 segundos y una velocidad máxima de 204 km/h, cifras respetables para un vehículo de su tamaño. La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, está diseñada para absorber las irregularidades del camino, proporcionando un viaje suave y confortable para todos los ocupantes. La dirección de cremallera, aunque no es la más deportiva, ofrece una buena asistencia para maniobrar en ciudad y mantener la estabilidad en carretera. Es un coche que invita a disfrutar del viaje, sin prisas, pero con la seguridad de tener potencia de sobra cuando se necesita.
Diseño y estética
El diseño del Renault Grand Espace de 2006 es un claro reflejo de su propósito: maximizar el espacio y la funcionalidad. Sus líneas son fluidas y aerodinámicas, con una silueta que, a pesar de sus dimensiones (4856 mm de largo, 1860 mm de ancho y 1746 mm de alto), no resulta pesada. Las grandes superficies acristaladas no solo aportan luminosidad al interior, sino que también contribuyen a una sensación de amplitud. El frontal, con sus faros alargados y la parrilla característica de Renault de la época, le confiere una personalidad distintiva. En la parte trasera, los pilotos verticales se integran armoniosamente, y el portón de gran tamaño facilita el acceso al maletero. Es un diseño que prioriza la habitabilidad y la practicidad, sin renunciar a una estética elegante y atemporal.
Tecnología y características
En 2006, el Renault Grand Espace 2.0 dCi 175 CV Impulsion incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor diésel de 1995 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un control preciso de la potencia. En el interior, aunque no disponía de las pantallas táctiles actuales, ofrecía un cuadro de instrumentos digital y una consola central intuitiva. La seguridad era una prioridad, con frenos de disco ventilados de 324 mm delante y discos de 300 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. Aunque no contaba con sistemas de asistencia a la conducción modernos, su equipamiento estaba a la altura de las expectativas de la época, centrado en la comodidad y la seguridad de los pasajeros.
Competencia
En su momento, el Renault Grand Espace 2.0 dCi 175 CV Impulsion competía en un segmento muy disputado. Sus principales rivales eran monovolúmenes de gran tamaño como el Volkswagen Sharan, el Ford Galaxy, el Chrysler Grand Voyager y el Lancia Phedra. Frente a ellos, el Grand Espace destacaba por su diseño innovador, su confort de marcha y la modularidad de su interior, que permitía configurar el espacio de múltiples maneras. Su motor diésel ofrecía un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, lo que lo hacía una opción atractiva para familias que buscaban un vehículo versátil y espacioso.
Conclusión
El Renault Grand Espace 2.0 dCi 175 CV Impulsion de 2006 es un monovolumen que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran el espacio, el confort y la versatilidad. Su motor diésel ofrece un rendimiento sólido y un consumo contenido para su tamaño, mientras que su diseño interior está pensado para la vida familiar. Es un coche que invita a viajar, a disfrutar de la carretera y a crear recuerdos, ofreciendo una experiencia de conducción relajada y segura. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones tecnológicas, su esencia de vehículo familiar práctico y fiable permanece intacta.




